La feligresía católica de Nandasmo se reunió la mañana de este domingo en la Iglesia San Pedro, para participar de una eucaristía en honor a Jesús del Divino Rostro.

En una procesión de la que participan filarmónicos, la imagen del Divino Rostro recorre una cuadra de calle, hasta llegar a la iglesia, donde es recibida por sus devotos y los representantes de esta parroquia.

Monseñor Silvio José Báez, obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, presidió esta eucaristía, reiterando que este día es para reflexionar, entender su inmenso amor por nosotros y contemplar el rostro Divino de Jesús.

“Hoy es un domingo Día del Señor, para hacer memoria de Jesucristo Resucitado de entre los muertos, nuestra esperanza y nuestra salvación, presente en medio de nosotros. Hoy lo recordamos de modo especial contemplando su divino rostro, el rostro humano que nos muestra el misterio infinito del amor misericordioso de Dios”, dijo Báez.

“Hoy celebramos el Divino Rostro de Jesús, un rostro de misericordia, un rostro de amor y para mí como mayordoma me llena de regocijo haber tenido por un año la imagen en mi hogar”, expresó Dulce María López Lacayo.

La imagen con más de 300 años, se celebra cada 22 de enero, “desde el año pasado recibimos la imagen y este año la volvemos a entregar”, expresó la Mayordoma saliente.

Cargada de fe y agradecimiento, doña Salvadora Martínez, explicó que “este año vengo a pagar una promesa ya que mi nieto tuvo un accidente y ahora vengo a agradecerle a la Imagen del Divino Rostro”.

Don Dakeni Galán dijo que “Jesús dejó impregnado su rostro en aquel manto, para que la gente tenga más fe y aquí en Nandasmo se expresa esa fe”.

“La feligresía participa en el Rosario, luego la imagen queda en vela y hoy (domingo) que el pueblo participa de la eucaristía. Por la tarde se hace la entrega de la imagen a la nueva mayordomía”, afirmó Dakeni Galán.

Enseñarles un buen ejemplo y el camino del Señor

Durante la eucaristía, oficiada por Monseñor Silvio José Báez, más de 100 niños y niñas recibieron el Sacramento de la Confirmación.

“Para mí, la confirmación de mi hijo es de gran importancia, ya que con eso mi pequeño va aumentar su fe, primeramente el Señor, él va a llegar a ser una persona de fe, para su futuro como cristiano”, dijo Carla Nororori.

“Para mí participar de esta eucaristía, significa el sacrificio que hizo el Señor por nosotros los pecadores, entregando su vida por nosotros; nosotros tenemos que seguir su ejemplo, haciendo favores al que más lo necesita. Hoy al participar de la confirmación de estos niños, nuestro compromiso es guiarlos por el buen camino y enseñarles un buen ejemplo”, finalizó Martiza Jiménez.