El sector panificador de Nicaragua vive sus mejores tiempos.

En Granada la empresa Molinos de Nicaragua S.A (MONISA) está construyendo una moderna planta que incluye un nuevo molino para la producción de harina, lo que permitirá incrementar la producción de cara a las exportaciones.

El licenciado Álvaro Bermúdez, vicegerente de MONISA detalló que la inversión para el nuevo molino asciende a los 5 millones de dólares.

"El grupo E. Chamorro cree y confía en Nicaragua, hemos invertido por más de un siglo y seguiremos apostando por el país, queremos contribuir al desarrollo a través de la generación empleos", dijo Bermúdez, que considera que el gobierno ha sido beligerante en brindar las condiciones para que el sector privado nacional contribuya al desarrollo.

"Estamos muy positivos, contentos con las reglas claras y la última inversión que estamos teniendo es en la construcción de un molino de trigo con capacidad de 250 toneladas métricas diarias, es un molino con lo último en tecnología, y vendrá a industrializar y brindar productos de alta calidad", añadió Bermúdez.

Una vez finalizada la construcción del nuevo molino, dará la capacidad a MONISA de exportar harina al resto de países centroamericanos.

"Estamos generando empleos, estamos generando movimiento en la ciudad de Granada que mucho lo necesita", añadió Bermúdez.

Considera que la industria panificadora vive buenos tiempos, se ha modernizado y tendrá la capacidad de expandirse al mercado centroamericano.

"Sentimos confianza en la forma cómo el gobierno está manejando el país, hay un crecimiento económico y hay seguridad, lo podés ver diario, salís a las calles y hay nuevas construcciones, hay nuevos proyectos y sentimos que estamos siendo correspondidos", sostuvo.

Bermúdez igual destacó las importaciones de trigo que realiza Nicaragua desde la Federación Rusa, lo que ha ayudado a dar estabilidad al precio del pan, un producto con mucha demanda.

"Creo que ha sido una gran cosa, la importación de trigo ruso ha ayudado a estabilizar el precio de la harina, se ha mantenido en los últimos años congelados y eso ha ayudado a la estabilidad de los panaderos", puntualizó.

Empleo se diversifica

Además de la planta que albergará el nuevo molino, se construye un edificio de 4 pisos que albergará las oficinas. El nuevo molino permitirá producir la harina tradicional, pero también extra fuertes, suaves e integral, para producir pan, galletas, reposteria.

Pero estas inversiones mantienen muy contento a los granadinos, pues están teniendo mucho empleo y eso ayuda a la economía local y nacional.

"Me siento satisfecho, tenemos un ingreso más en nuestro país, en Granada además de turismo es una zona industrial, hay bastante industria y eso permite más trabajo", comentó Ali Pavón, trabajador del proyecto.

El actual molino con que opera MONISA fue construido en 1964 con tecnología italiana, el cual siempre se ha actualizado, pero ahora gracias al crecimiento económico, más las reglas claras, los inversionistas no pierden oportunidad para crear proyectos de desarrollo.