La entrega de las llaves de la ciudad y declaratoria del Cardenal Obando como hijo dilecto de Diriamba, se realizó después que el Concejo Municipal de la ciudad, en su sesión número 67, acordó darle la distinción al líder religioso.

Por su parte el Cardenal manifestó  su agradecimiento al alcalde diriambino Bismarck Pérez y al Concejo Municipal señalando que “es para mí un honor aceptar este nombramiento de una de las ciudades más lindas que tiene Nicaragua, bendecida con un agradable clima, gente amable, playas hermosas y extensas plantaciones de café”.

Recordó el prelado que “Diriamba debe su nombre al cacique Diriangen, ese cacique valiente, jefe de la tribú indígena que dirigió la lucha en contra de los españoles que llegaron a Nicaragua el siglo XV con deseos de adueñarse de nuestras tierras y de nuestras riquezas naturales”.

Destacó a la vez que Diriamba es cuna del Güegüense o macho ratón, primer personaje de la literatura nicaragüense, obra teatral declarada por la UNESCO patrimonio oral e internacional de la humanidad y recordó que como arzobispo de Managua tuvo la oportunidad de asistir muchos años a las fiestas patronales de Diriamba en honor a San Sebastián.

Estimulado por el reconocimiento

Entre tanto el alcalde Doctor Bismark Pérez, al entregar las llaves de la ciudad al Cardenal Miguel Obando y Bravo en representación del pueblo de Diriamba y declararle como hijo dilecto de la ciudad, expresó que se siente estimulado y honrado por la presencia del prelado.

Recordó que el Cardenal Miguel Obando y Bravo es un personaje muy conocido por todos los nicaragüenses, por actuales generaciones y por las que pasan ya de los 50 años, por lo que le dio la bienvenida a Diriamba, tierra del cacique Diriangen y de héroes y mártires de la talla de Ricardo Morales, de Angelita Morales Avilés, así como cuna del Güegüence.

Pérez explicó que hablar de 54 años de vida pública del Cardenal al servicio del pueblo nicaragüense, es hablar de la incansable lucha espiritual del líder católico a favor de la justicia y de la paz, en función de los desposeídos y añadió “muchas gracias Cardenal porque usted es sal y luz de esta revolución nicaragüense que es cristiana, socialista y solidaria”.

Mérito a quien mérito merece

Por su lado Nubia Irías, dijo que es importante darle mérito a la persona que lo tiene, a la que saca en alto a Nicaragua y el Cardenal es un hombre de paz, de amor, mensaje que transmite a los nicaragüenses u eso ayuda mucho a la transformación que se ha venido viendo, mas trabajando de la mano con el gobierno.

Entre tanto Bernardo Barahona explicó que como diriambino se siento orgulloso que la alcaldía municipal y el pueblo de Diriamba hayan declarado hijo dilecto al Cardenal Miguel Obando y Bravo que ha sido una persona que ha contribuido enormemente para la paz en nuestro país.

Mientras que Julio Flores expresó que el reconocimiento del pueblo diriambino a una personalidad como el Cardenal, revela que si necesariamente si todos los hombres como él trabajaran por la paz, la reconciliación, este país estaría aún en mejores condiciones.