Hace 47 años el joven poeta y guerrillero Leonel Rugama inició su tránsito a la inmortalidad, tras caer en combate heroico contra la Guardia Somocista. Sin embargo, sus ideales han germinado en miles de jóvenes que hoy siguen sus pasos, siendo su ejemplo la bandera que enarbolan en cada una de las tareas encomendadas por la Revolución Sandinista.

La mañana de este domingo, los jóvenes sandinistas acudieron al sitio donde Rugama dio su último suspiro de vida para colocar una ofrenda floral y ratificar su compromiso con la defensa de sus ideales, pero sobre todo para asumir el compromiso de seguir trabajando por una Nicaragua justa, igualitaria, en la que la restitución de derechos continúe siendo una realidad.

“Son 47 años de la partida física de Leonel Rugama, momento en el que esparció su amor hacia nuestra Patria, iniciando la tarea la cual hoy las nuevas generaciones de jóvenes damos continuidad, la construcción de una Nicaragua mejor, en la que los niños pueden ir gratuitamente a la escuela, contar con un sistema de salud integral, pero sobre todo la dicha de que la juventud sea libre de represiones”, manifestó Norma Montoya.

Rugama fue un defensor de los derechos de la juventud, su sueño siempre fue alcanzar la paz y la libertad para quienes eran reprimidos, siendo hoy posible gracias al Gobierno Sandinista que junto a las nuevas generaciones construyen una Nicaragua mejor.

“Estamos conmemorando a Leonel Rugama, nuestro gran héroe, y su sacrificio humano es el que nos motiva a continuar trabajando en los Nuevos Tiempos de victoria, esforzándonos por una Nicaragua más linda. En estos Nuevos Tiempos es un orgullo ver cómo la juventud nicaragüense está desarrollando los sueños de nuestros Héroes y Mártires, quienes murieron con la esperanza de ver la paz en nuestro país, la cual hoy es posible” refirió Oscar Pérez, Coordinador Nacional del Movimiento Cultural Leonel Rugama.

La juventud estará realizando una serie de actividades culturales que forman parte de la Jornada “De Leonel a Darío”, en la que estarán homenajeando a dos de los grandes hombres de nuestro país, los que han llenado de orgullo y gloria al pueblo nicaragüense.