Un aguacero totalmente inusual anegó esta madrugada barrios enteros de la capital peruana, inundando viviendas, mercados, pasos subterráneos y otros espacios en los que el agua se acumuló en abundancia.

En algunos barrios de viviendas precarias ubicados en laderas, la lluvia causó deslizamientos de tierra, pero las autoridades no reportaron daños personales y materiales de consideración.

Personal de emergencia de la empresa de agua potable y de los municipios afectados como Santa Anita, Comas, Los Olivos y San Martín de Porres, multiplican esfuerzos para extraer con equipos de succión el agua acumulada, pues en Lima existe un sistema público de acopio de agua de lluvia.

Esa carencia se debe a que en la ciudad y en la zona central de la costa peruana nunca llueve debido a condiciones climáticas excepcionales que determinan que las nubes transiten sin descargar, dándole al cielo un eterno gris que solo se abre al brillo pleno del sol en el verano austral.

La empresa de agua potable de Lima (Sedapal) informó que trabaja en cuatro puntos críticos de aniego en el lado norte de la ciudad, donde las aguas impiden el tránsito vehicular, y señalaron que el municipio más afectado es el de Comas, por ser el de menor altitud de la enorme ciudad.

También hubo varios casos de hundimiento de suelos y todo pese a que la lluvia fue de mediana intensidad, según un frío y técnico informe de Katty Rivera, experta del Servicio de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

Explicó que el aguacero se debió al desplazamiento a Lima de lluvias cargadas de la región andina central, algo que no es usual, y no descartó que haya más precipitaciones.