Los pasados 4 y 5 enero, los investigadores de la NASA descubrieron una enorme mancha oscura que parece “rasgar” la superficie del Sol.

Tras analizarla, descubrieron que se trataba de un agujero coronal y que podría afectar a la Tierra.

De acuerdo con el portal RT, estos agujeros se producen en zonas de la corona solar donde la densidad y temperatura del plasma son 100 veces más bajas que el resto de la superficie.

Estos aparecen en periodos de actividad solar mínima y la Tierra podría sufrir de tempestades magnéticas.

¿Qué significa esto? Que algunos dispositivos electrónicos y frecuencias de radio podrían fallar, además de que podría impedir las comunicaciones satelitales como el teléfono e Internet.

Pero no hay que preocuparse, según el Daily Mail, estos agujeros aparecen con frecuencia e incluso en diciembre, antes de Navidad, se presentó una tormenta solar.