Una vivienda del barrio Batahola Norte, en el Distrito II de Managua, ha quedado completamente reducida a cenizas sin dejar personas lesionadas.

Los cuerpos de bomberos se han presentado al lugar para sofocar las llamas y evitar que el fuego se propague a las viviendas aledañas.

Según información de uno de los vecinos, la vivienda pertenece a la señora Ángela Pérez Calderón (70 años), y en el momento del siniestro ella se encontraba en la vivienda junto a dos de sus nietas, y aunque resultaron sin ilesos, ella fue trasladada de emergencia un centro asistencial por presentar problemas de salud producto de la impresión que la causó el hecho.

De acuerdo a información preliminar uno de sus nietos menores jugaba con fósforo y género el incendio que terminó con todos los enceres de la familia.

El Comandante Javier Amaya, de la Dirección General de Bomberos (DGB), explicó que como cuerpo bomberil han logrado controlar la situación y dado que la vivienda estaba construida de piedras y bloques las llamas no se propagaron a las casas vecinas.

“No hay víctimas que lamentar, gracias a Dios, la propagación se detuvo y se contuvo a tiempo y vamos a hacer el proceso de investigación”, declaró Amaya.

El miembro de la DGB destacó el trabajo de las unidades de bomberos, así como de las distintas instituciones de Gobierno que se avocaron a brindar asistencia a la familia afectada por el incendio, lo que incidió en el control del mismo como parte del modelo impulsado por el Gobierno Sandinista.

“Es importante resaltar la articulación que hay entre Bomberos Unificados y todas las instituciones de primera respuesta, que se disponen inmediatamente a la zona del incidente. (Aquí) pudimos observar la rápida movilización de las ambulancias del Minsa, la Cruz Roja, la Alcaldía apoyándonos siempre con la cisterna, la gente de Disnorte para cortar la energía porque eso es un peligro latente para los bomberos y las instituciones de bomberos que se prestan rápidamente a la extinción del fuego”, apuntó Amaya.

Por otro lado, Amaya reiteró el llamado a la población nicaragüense a cumplir con las medidas de seguridad que permitan garantizar su tranquilidad y prevenir este tipo de hechos que ponen en riesgo sus vidas.