Según el último sondeo publicado por el portal especializado 'Politico', realizado por la Universidad George Washington entre 1.000 probables votantes, el 49 por ciento se decanta por Obama y el 48 por ciento por Romney, lo que supone una diferencia de tres puntos para el presidente con respecto a hace una semana.

El presidente tiene una ventaja más holgada entre aquellos que ya han votado, ya que el 53 por ciento lo han hecho por él y el 45 por ciento por su rival, si bien los votantes anticipados solo representan el 15 por ciento del electorado.

Precisamente el voto anticipado es una de las cosas que podría alterar 'Sandy'. La tormenta se dirige a algunos de los estados en los que está permitida esta opción y donde todavía está abierto el plazo para hacerlo, si bien en algunos de los estados afectados como Delaware, Penislvania, Nueva York o Nueva Jersey, no se puede votar antes de la jornada electoral.

El paso de la tormenta en los próximos días por el país y sus efectos también podrían tener consecuencias en los anuncios que los candidatos suelen hacer en recta final de la campaña y para los que ambas campañas tenían guardada una buena cantidad de fondos.

Si 'Sandy' provoca importantes cortes de luz tendría poco sentido que tanto Obama como Romney gastaran grandes sumas de dinero en anuncios publicitarios para obtener votos en los estados considerados impredecibles ('swing states'), entre los que figuran Carolina de Norte o Virginia, ambos en la trayectoria de la tormenta.

El recorrido de la tormenta también afectará los actos de campaña en la última semana de la misma, cuando la agenda suele estar más cargada y cuando los candidatos suelen cambiarla en función de las perspectivas de resultados en los estados.

Así, Obama ha anunciado que hoy no acudirá a un acto de campaña previsto en Orlando, Florida, porque regresará a Washington para supervisar la respuesta ante la llegada de 'Sandy', mientras que Romney por ahora mantiene sus actos previstos para la jornada y que le llevarán a Ohio, Iowa y Wisconsin, todos ellos considerados 'swing states', si bien ayer tuvo que anularlos en Virginia.

Los efectos de la tormenta, de prolongarse y en función de su gravedad, también podrían tener repercusiones en el índice de participación del 6 de noviembre. En la campaña de Obama son conscientes de que una baja participación podría perjudicar al presidente.

"Obviamente, nosotros queremos un acceso sin restricciones a las urnas porque creemos que cuanta más gente acuda, mejor lo vamos a hacer", ha reconocido David Axelrod, asesor de Obama, en declaraciones a la NBC. En este sentido, ha señalado que el que la tormenta pueda dificultar el que los ciudadanos puedan ir a votar es "una fuente de preocupación".

Sin embargo, 'Sandy' podría tener un impacto positivo para Obama si su gestión de la tormenta no se ve ensombrecida por ningún error. Sabedor de este hecho, el presidente visitó ayer mismo la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) para informarse de primera mano sobre las medidas que se están adoptando para evitar una catástrofe como la ocasionada por el huracán 'Katrina' en Nueva Orleans en 2005.

También Romney podría sacar rédito del paso de 'Sandy' pero deberá evitar dar la impresión de tratar de sacar rédito político a este suceso en beneficio de sus aspiraciones a llegar a la Casa Blanca.