El jefe militar aseguró que efectivamente se está investigando las denuncias hechas contra Guzmán y rechazo de plano que éste haya sido sometido a torturas u otras situaciones de violación a sus derechos humanos, tal y como el oficial supuestamente lo denunció.

Informaciones no oficiales vinculan a Guzmán con supuestas actividades relacionados al narcotráfico, sin embargo Avilés no confirmó esta versión, limitándose a decir que lo acusan de actividades ilícitas.

“Quiero ser categórico, nosotros en el Ejército lo que hacemos lo decimos y lo que decimos lo hacemos. Si hay un proceso investigativo contra el teniente primero Guzmán, porque fue mencionado por un sujeto en actividades ilícitas y por eso es que nosotros lo estamos investigando”, confirmó Avilés.

Agregó que Guzmán es sometido a un proceso en el marco de las leyes militares y en las ordenanzas internas “él es un militar y sabe perfectamente que está bajo el fuero militar”.

Informó que Guzmán se escapó el jueves de la celda donde estaba detenido, pero que la mañana del viernes llamó a sus superiores para comunicarles que se sometería al proceso.

“Él está siendo investigado porque fue mencionado por un sujeto que comete actividades delictivas. No está siendo  acusado por actividades vinculadas al narcotráfico, sino que está siendo investigando por la mención de un sujeto y nosotros en el ejército procedemos para determinar y no permitir que nuestra institución nadie, absolutamente nadie participe en actividades ilícitas y no hay tortura”.

También se le consultó una información originada en México, relacionada a la supuesta incautación de lanzacohetes, contestando que las autoridades de esa nación no han emitido ninguna comunicación o solicitud a nuestras autoridades nicaragüenses.

“Tenemos excelente comunicación con las autoridades mexicanos, no hemos recibido de ellos, requerimientos de información de ningún tipo…efectivamente nosotros escuchamos esa información que usted me está diciendo”, respondió Avilés ante la pregunta de una periodista de Jinotega corresponsal de un noticiero televisivo en Managua.

La periodista explicó al General Avilés que la información indicaba que las armas supuestamente provenían de Nicaragua, pero el alto mando militar rechazó esa versión.