El presidente ruso, Vladimir Putin, ofreció hoy sus condolencias a su similar turco, Recep Tayyip Erdogan, por la muerte de al menos 39 personas, tras un asalto armado al Club Reina, en la ciudad de Estambul.

Sería difícil imaginar un crimen más cínico que el de matar a personas en plena celebración del Nuevo Año, pero a los terroristas le son ajenos completamente los términos de la moral humana, denuncia Putin en su misiva, según el Kremlin.

El jefe de Estado ruso confirmó que en la lucha contra el terrorismo Rusia fue y permanece como un socio confiable para Turquía.

Putin transmitió, además, sus condolencias a los familiares y allegados de los fallecidos, entre los cuales al menos 16 eran extranjeros, aunque el Consulado ruso negó la existencia entre ellos de algún ciudadano de esta nación.

Además, el jefe de Estado deseó una pronta recuperación para los 69 heridos de la acción terrorista, en la cual tres personas vestidas de Santi Claus o Papa Noel dispararon contra los asistentes a los festejos en el citado club.

Tras escuchar disparos de fusiles automáticos Kalashnikov, muchas de las casi 500 personas presentes en ese club de elite, situado en una orilla del estrecho de Bósforo, buscaron refugio al saltar al agua por la parte trasera de esa instalación.

Rusia anunció la pasada Navidad un acuerdo para, junto con Turquía e Irán como garantes, poner fin a las hostilidades entre el Gobierno y la oposición armada a partir de la medianoche de este viernes en todo el territorio sirio.

Por el momento, se desconoce la organización o grupo que pudo estar detrás de ese ataque o sobre la detención de algún sospechoso.

Las tropas turcas realizan desde hace varias semanas una operación cerca del río Éufrates, en el norte de Siria, sin el visto bueno de Damasco y contra el grupo terrorista Estado Islámico, que ya reivindicó otros atentados en Estambul.