El papa Francisco expresó hoy su profundo dolor y solidaridad con el pueblo turco con motivo del atentado terrorista en una discoteca de Estambul, con un saldo de 39 muertos y decenas de heridos.

Al concluir el tradicional rezo dominical del Ángelus, el Sumo Pontífice reiteró su llamado a la no violencia, al celebrarse hoy la Jornada Mundial de la Paz, tradición cincuentenaria iniciada por su antecesor Paulo VI.

Lamentablemente -dijo- la violencia ha golpeado también la pasada noche de parabienes y esperanza, 'pido al Señor que apoye a todos los hombres de buena voluntad' enfrentados con valentía al terrorismo y 'a esta mancha de sangre que envuelve al mundo con una sombra de miedo y desconcierto'.