Despedir el año siempre es algo especial. Las familias se reúnen y celebran tratando de superar las cosas malas y haciendo votos para que en el año venidero Dios derrame todas sus bendiciones en forma de fortaleza, perseverancia, salud, unidad y bienestar.

De entre todos los preparativos para esta fecha, la cena del 31 de Diciembre es una prioridad, y por tanto muchas son las personas que están acudiendo a los principales mercados para apertrecharse de lo necesario para preparar el relleno, o bien del pollo, el lomo o la lengua, platillos tradicionales tanto en Navidad como en fin de año.

Además de las carnes, una de las cosas que más se adquieren en estos días son las verduras, especialmente chayote y zanahoria, dos productos de vital importancia para dejar el relleno navideño para chuparse los dedos. En el mercado Roberto Huembes de Managua la oferta de chayotes, zanahorias y de otras verduras y hortalizas es amplísima, pero en este centro de compras los comerciantes también las ofrecen cortadas, es decir, ya listas para echarlas a la olla.

“La mayoría de las personas lo llevan entero, pero otras optan por llevarlo picado. Lo único es que cuesta un poquito más”, destaca Johana Sánchez, mostrando una bolsa de hortalizas picadas cuyo precio es de 10 córdobas.

Este mercado capitalino se veía abarrotado de personas que no quieren dejar hasta último momento las compras de fin de año.

“Es una tradición de toda la familia. Vienen mis hermanas de Costa Rica y Estados Unidos, y aquí pasamos siempre”, indicó Fátima Incer, quien ve los precios de las hortalizas bastante favorables y de muy buena calidad para una celebración de unidad como la del 31 de Diciembre.

Pero una fiesta de fin de año no estaría completa si la cena navideña no va acompañada de pequeñas pero importantísimas tradiciones. Algunas personas queman “Los Viejos” repletos de pólvora, sin embargo, hay quienes prefieren cosas menos peligrosas y optan por quebrar piñatas para los niños como también comer uvas y manzanas.

En el Huembes piñatas hay en todos los precios, tamaños y diseños. Algunas cuestan 20 córdobas, pero el comprador más exigente seguramente optará por aquellas que superan los 150 córdobas.

Respecto a las uvas y manzanas, la oferta es igualmente grande. Los vendedores se apertrecharon bien de estos productos sabiendo que la demanda es muy buena en todo diciembre, especialmente para fin de año.