Francia activará desde hoy un fuerte dispositivo de seguridad para las festividades de fin de año que incluirá el despliegue de más de 90 mil policías y gendarmes en todo el territorio nacional.

El plan comprende además la movilización de miles de militares que forman parte de la operación Sentinelle, vigente en el país desde hace más de un año a raíz de la amenaza terrorista.

De acuerdo con un responsable policial citado por la prensa local, 'los dispositivos de seguridad tomarán en cuenta el riesgo terrorista y principalmente los nuevos modos de operación con el uso de un vehículo -camión- como arma'.

Como parte del operativo que funcionará todo el fin de semana, unos cinco mil 600 policías custodiarán las fronteras de Francia, mientras las brigadas de intervención rápida estarán en alerta.

El objetivo es 'darles una gran capacidad operacional y de reaccionar de forma dinámica ante el evento, sin importar cuál sea su naturaleza o su amplitud', precisó la fuente.

Un punto de especial atención será la avenida de los Campos Elíseos, en París, donde se espera la presencia de más de 600 mil personas en el espectáculo de luces previsto el sábado a las 23:30 hora local.

La seguridad del evento incluye el despliegue de dos mil uniformados en la zona, un amplio equipo de socorristas y personal médico, el cierre total de la circulación y unos tres kilómetros de barreras de protección.

Otra acción desarrollada por las autoridades se refiere a la detención preventiva de personas que pueden constituir una amenaza.

Según el portavoz del gobierno, Stephane Le Foll, las autoridades realizaron varios arrestos preventivos para 'evitar, sobre la base de las informaciones de que disponemos, todo riesgo de posible atentado'.

En Francia continúa vigente el estado de emergencia activado a raíz de los varios atentados terroristas ocurridos en los últimos dos años, con un saldo de más de 230 muertos y varios centenares de heridos.

Si bien por el momento no existe ninguna amenaza concreta, según las autoridades, el reciente atentado en Berlín, con un saldo de 12 muertos, llevó a los franceses a reforzar la vigilancia.