Sentados. Unos con sombreros, con gafas, o con un cigarrillo en la boca; otros altivos, elegantes, y otros solo cabizbajos, llenos de nostalgias, así aguardan hasta el último de sus días los populares viejos, en los puestos autorizados para la venta de pólvora en Managua.

Les ha llegado su final, y lo saben. Por eso esperan por sus compradores, quienes pueden desde ya encargarlos, comprarlos, ya sea con pólvora dentro o sin pólvora. Lo único cierto es que de este 2016 no pasan.

Armando José Peña, es vendedor de viejos de trapo y madera, en el sector del Parque Bartolomé, donde asegura que muchos capitalinos ya están haciendo sus encargos.

“Uno de estos viejitos tarda en elaborarse unas tres horas. Le metemos ropa, papel, madera, de todo tipo de materiales. Le damos movimiento, con madera; y eso es lo que llama la atención a los clientes”, sostuvo.

Este comerciante de pólvora, informó que el precio de estos viejos oscila de 700 (sin pólvora) hasta 1 mil 200 córdobas (según la pólvora que lleve dentro) el muñeco.

“Quemar al viejo, simboliza quemar el año viejo; despedir al año viejo, y recibir al nuevo año con bendiciones. También significa dar el último adiós a las buenas y malas cosas que nos sucedieron en este año”, explicó.

Mientras que para Juan Abel Gómez, también comerciante de ‘viejos’, las familias tienen como tradición quemar a estos muñecos, porque con ello dicen adiós al 2016, y reciben el 2017.

“Estamos listos con los viejos. Se han ido poco a poco, con pólvora. Tratamos de echarle poca pólvora, para que el muñeco pueda quemarse lentamente”, sostuvo.

Los vendedores de pólvora, manifestaron que en general este ha sido un buen año para Nicaragua, y este año que se va, va dejando una estela de bendiciones y muchas esperanzas para el 2017.