Luis Jarquín y Michel Uriarte Sánchez son dos de los 45 nicaragüenses que este miércoles retornaron a Nicaragua luego de sufrir muchas dificultades y ser deportados por el gobierno de Estados Unidos.

Jarquín afirma sentirse contento de regresar a su país sano y salvo tras sobrevivir a los muchos riesgos que tuvo que pasar en su trayecto por México, donde estuvo expuesto a perder la vida y ser secuestrado.

“Hasta aquí no más llegamos, ya no me vuelvo a ir. Somos pocos los que podemos regresar a nuestra tierra con vida, porque allá, por lo menos yo me fui en toda la trayectoria de México en tren expuesto a perder la vida, ser secuestrado”, comentó Jarquín.

Por su parte Uriarte Sánchez relató lo doloroso que fue transitar su recorrido hacia EEUU, mismo que tuvo volver a hacer luego de ser deportado en 2008, todo por el interés de encontrarse con un hijo que había dejado en suelo norteamericano.

“En el 2008 fui deportado y me devolví a Estados Unidos porque allá tengo un hijo, pero llegando allá en el 2013 me volvieron a arrestar y me dieron una condena de 13 meses por mi primer reingreso, después de ese tiempo Austin, Texas reabrió los cargos que yo ya le había pagado en el 2008 y me condenaron nuevamente a 11 meses, pasé 11 meses donde sufrí maltrato, tengo las pruebas en mis manos y después solo llegaron para decirme que me entregaban mis documentos que habían levantado los cargos y que ya llegaría migración por mí y así fue como me deportaron”, cuenta Michel.

Ante todos esos abusos, Uriarte aconseja a los jóvenes nicaragüenses, hombres y mujeres, a no salir de su tierra y disfrutar más de la tranquilidad, seguridad y libertad que se vive en Nicaragua.

“Hay muchos abusos, secuestros, muertes, robo, la cruzada para México es difícil, hay abusos en México y en Estados Unidos, por la condición de ser indocumentado abusan de uno. Yo les doy un consejo: adáptate a tu tierra, trabaja por tu tierra, vive en tierra y que Dios bendiga a nuestra Nicaragua libre y soberana, porque como ella no hay otra”, finalizó.

Al momento de llegar a Nicaragua, los 45 nicaragüenses fueron atendidos por las autoridades de las distintas instituciones de Gobierno de cara a garantizar su buen estado de salud y que tuvieran las mejores condiciones para regresar a sus hogares.

El Ministerio de Salud asistió con vigilancia epidemiológica a los compatriotas, así como la rectificación de los medicamentos que cada uno de aquellos traía consigo para atender algunas de sus dolencias.