Decenas de familias católicas de la capital asistieron este domingo a la Misa de la Natividad del Señor, que fue oficiada por el Padre Jesús de los Santos Dávila, en la Catedral de Managua.

En su homilía el Padre Santos, explicó que "el acontecimiento de Belén no solo fue un hecho histórico para su tiempo, para José, para María y para los pastores que fueron a contemplar al Niño, sino que también fue un acontecimiento de gracia para nosotros y eso nos llena de gozo".

"Los acontecimientos de Dios no son como los acontecimientos que hacemos los hombres. Los acontecimientos de Dios están latentes y presentes en nuestra historia como momentos de gracia", aseguró.

En ese sentido, señaló que como cristianos "debemos prepararnos a la luz de la fe, a la luz de la esperanza, preparando nuestra conciencia para que Jesucristo habite en nuestras vidas, porque el recinto de Dios debe ser nuestra alma, nuestro espíritu y nuestras obras".

El sacerdote también aseguró que "la encarnación del Hijo de Dios es la encarnación de un Dios que ha venido al buscar al hombre pecador y por eso Jesús dice: yo soy el buen pastor, yo voy a buscar la oveja perdida. Jesús es ése que ha venido en nuestra carne a buscar al pecador".

El Padre Santos mencionó que el cristianismo se fundó con el nacimiento de Cristo. "El cristianismo no hace cuando Jesús fundó su iglesia en los apóstoles, nace cuando Cristo se hace hombre, el cristianismo nace cuando el verbo de Dios se hace carne".

"Hoy al celebrar la Navidad no celebramos un acontecimiento muerto, sino un acontecimiento vivo en gracia y en misericordia del Señor que renueva la fe de la iglesia y nos invita a nosotros a prepararnos", finalizó el religioso.