Autoridades por toda Europa se lanzaron el jueves para rastrear al tunecino sospechoso de embestir un camión contra un mercado navideño en Berlín, mientras uno de sus hermanos lo exhortó a entregarse.

La Policía alemana encontró huellas dactilares del tunecino Anis Amri en la puerta del camión usado en el ataque que dejó 12 personas muertas y otras 48 heridas, según informaciones del "Süddeutsche Zeitung" y las emisoras NDR y WDR.

Aunque este hallazgo no ha sido confirmado oficialmente por la Policía, refuerza la tesis de la implicación de Amri, que había sido vigilado por las fuerzas antiterroristas en el pasado y cuya documentación fue encontrada en la cabina del camión.

Esos papeles convirtieron al tunecino en el principal sospechoso del ataque. Las autoridades alemanas emitieron un aviso sobre la búsqueda de Amri el miércoles y ofrecieron una recompensa de hasta $104,000 a cambio de información que lleve a la captura del prófugo de 24 años, advirtiendo que podría ser "violento y estar armado".

"Le pido que se entregue a la policía. Si llega a demostrarse que está involucrado, nos desmarcamos de esto", declaró su hermano, Abdelkader Amri, a The Associated Press.

Añadió que Amri pudo ser radicalizado en prisión en Italia, país al que llegó tras salir de Túnez durante los levantamientos de la llamada primavera Árabe.

El tunecino entró en Alemania en el verano de 2015 y presentó una solicitud de asilo que fue rechazada el pasado mes de junio.

Medios alemanes reportaron que varios lugares fueron registrados en operativos durante la noche, entre ellos una casa en Dortmund y un hogar para refugiados en Emmerich en la frontera holandesa. Los fiscales federales, que encabezan las investigaciones, se negaron a dar declaraciones.

La cacería también generó que la policía en Dinamarca realizara una búsqueda en un transbordador en el puerto danés de Grenaa después de recibir información de que alguien parecido a Amri había sido visto en el lugar. Pero la policía no encontró nada que diera indicios sobre su presencia.

Una mujer israelí, Dalia Elyakim, fue identificada como una de las 12 víctimas mortales de la embestida de un camión contra el mercado en el centro de Berlín el lunes, anunció el vocero del Ministerio del Exterior de Israel, Emmanuel Nahshon.

Un documento perteneciente a to Amri, que de acuerdo con las autoridades ha usado al menos seis nombres distintos y tres nacionalidades diferentes, fue hallado en la cabina del camión.

Los familiares de Amri, que accedieron a dar declaraciones desde su hogar en Oueslatia, en el centro de Túnez, se alarmaron al enterarse que él era considerado sospechoso.

Casi tres días después del atentado, el mercado en el centro de la capital reabrió, con bloques de concreto colocados al lado de la avenida a fin de proporcionar una seguridad extra.

Los organizadores decidieron reabrir sin música ni luces, y tanto berlineses como visitantes han dejado veladoras encendidas y flores en el lugar a manera de tributo.

La historia de Amri, que estaba incluido en las bases de datos de las fuerzas antiterroristas y se escapó del radar de las autoridades alemanas, ha abierto un debate sobre posibles fallos en la vigilancia de personas potencialmente peligrosas.

Las autoridades de Berlín lo habían vigilado entre marzo y septiembre al temer que pretendiera cometer un robo para comprar armas automáticas y, presuntamente, perpetrar después un atentado, pero el operativo se cerró al no hallarse pruebas que sustentaran las acusaciones.

Según informaciones de la edición digital de "Der Spiegel", las fuerzas de seguridad pincharon sus comunicaciones y el joven llegó a ofrecerse como terrorista suicida.

Se trataba al parecer de mensajes en clave, según estas fuentes, por lo que no eran prueba suficiente para poder detenerlo.