Por quinto día consecutivo las familias del barrio Monseñor Lezcano, participaron del novenario del Niño Jesús, una tradición a la que acuden con mucha devoción religiosa y navideña.

En punto de las cinco de la madrugada, el coro brindó la apertura de esta ceremonia litúrgica en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, lugar donde también se ha construido un bonito nacimiento que es visitado todos los días por los pobladores de Monseñor Lezcano y otros barrios aledaños.

“Belén, campanas de Belén” cantan los asistentes a esta misa, en la que los rezos al Rosario, las alabanzas y súplicas al Altísimo, son un reflejo vivo que las familias católicas mantienen intactas sus creencias y tradiciones navideñas.

El párroco de la iglesia, Sebastián Zeledón, en su mensaje llamó a las familias a permanecer unidas, tal y como lo hizo la Virgen María, José y el Niño Dios.

“El mensaje siempre va orientado al Señor, que nos conceda siempre esa dicha, esa felicidad de ver familias unidas, familias integradas. La novena al Niño Dios remarca profundamente lo que es el lugar del esposo, de la esposa, de los hijos, lo que tiene que hacer el hombre dentro del hogar, esa fuerza, aquel que protege a la esposa, el que educa y forma a los hijos; y esa mujer que como madre, como pastora del hogar se dedica arduamente día a día a esa misión en el hogar”, destacó Zeledón a una iglesia llena por los feligreses.

En el mensaje, también resaltó que las familias, cada miembro debe honrar al respeto, sobre todo de los hijos a los padres y viceversa.

“Es decir esa unidad, esa grandeza familiar se necesita hoy más que nunca, porque no olvidemos que la familia es la que educa y de la familia han salido los grandes hombres que construyen, como los que destruyen el mundo, por lo tanto debemos pedirle al Señor que nos siga dando esa fortaleza, porque la familia es la columna vertebral de cualquier sociedad”, agregó Zeledón.

Resaltó que la época navideña es un momento para cultivar el Don de Dar, es la fecha indicada para entregarnos al prójimo, dar amor y si se hace en familia, es más meritorio.

“He venido todos los años al novenario, primero porque me lo inculcaron mis padres desde muy niña, en segundo lugar porque me gusta mi religión, me gusta participar con devoción, fervor, amor y con mucha alegría”, expresó la señora Esperanza Matamoros.

Indicó que el mensaje del padre Zeledón al hablar de la unidad familiar, es resaltar que el Niño Jesús debe permanecer en nuestros corazones.

“No es el nacimiento de los animalitos, de los reyes magos, es el nacimiento en nuestro corazón, alimentar más a la familia en espíritu de unidad, unir eso es el significado, lo que pasa que a veces uno no entiende el significado de estas fechas”, agregó Matamoros.

Mientras David Soto, señaló que la Navidad se debe vivir con Dios en el corazón, reunirse en familia para estar en paz, en salud, en armonía con toda la comunidad.

“Este es un momento para dar, más que todo para dar felicidad a los demás, a nuestros niños, a nuestros abuelos, a nuestros padres, lo celebro en familia, vamos a nuestros pueblos, compartimos, cenamos y la pasamos muy bien en familia, puntualizó Soto.