Esta realidad está tratando de cambiarse a través de campañas como la que realiza la Comisión Nacional Ganadera (Conagan) en conjunto con Farmer to Farmer promoviendo en las escuelas una cultura en donde se consuma más leche en relación a otros productos como las gaseosas y otras productos chatarras.

Esta campaña tiene el objetivo de tratar de que nuestra niñez vaya consumiendo el producto que realmente le va a dar fortaleza, le va a dar energía, le va ayudar en su mente, en su capacidad de asimilar mas sus clases”, explicó René Blandón, presidente de Conagan.

“Nosotros andamos un promedio de 70 litros (de leche) por niño (al año), deberíamos andar ya por lo menos en 150 litros que es lo que nosotros andamos buscando como se consuma”, manifestó.

Para un niño el consumo de leche es fundamental sobre todo en sus primeros años cuando es fundamental para su desarrollo físico e intelectural.

“Un niño mejor alimentado es un niño que estudia mejor, que se nutre mejor. Ellos necesitan mucha energía. Sabemos las limitaciones propias de nuestro entorno pero si nosotros podemos cooperar en que las madres sepan la importancia del consumo de lácteos para el desarrollo de los niños”, señaló Elisa Estrada, de Farmer To Farmer.

Uno de los centros escolares donde se está desarrollando esta campaña es John F. Cordisco, del barrio Acahualinca. Allí los 105 niños de preescolar recibieron una charla acerca de porque es de vital importancia que ellos en sus casas consuman leche en vez de productos sintéticos.

“Los padres lo que hacen es traerles cosas chatarras a los niños  como gaseosas, meneítos y juguitos, que  son cosas que no les alimenta nada. Nosotros les decimos que en vez de eso mejor que les traigan una tacita de leche”, afirmó la maestra Fátima Argentina Rivera.