Unas siete personas murieron en un tiroteo registrado este domingo en el sur de Jordania, entre ellas una turista canadiense y cuatro agentes de la Policía.

Los hombres armados se atrincheraron en el interior de un castillo medieval y tomaron 14 rehenes, por lo que las fuerzas de seguridad acordonado el lugar. Entre los rehenes liberados ya había varios turistas malayos.

Tras abatir a varios agentes de seguridad, los atacantes se refugiaron en esta construcción levantada en el siglo XII, desde donde lanzaban ráfagas de disparos.

De acuerdo con el primer ministro de Jordania, Hani Al Mulki, el tiroteo se inició en la localidad de Al Qatrana, contra una comisaría y un vehículo policial.

En junio, este país fue blanco de un atentado con coche bomba cerca de la frontera con Siria en el que asesinaron seis soldados.