El Centro de Formación y Desarrollo Juvenil de la Policía Nacional continúa dando frutos y abonando al clima de paz y tranquilidad que vive Nicaragua, a través de diferentes cursos destinados a fomentar capacidades técnicas en cientos de muchachos y muchachas.

Este jueves se realizó la quinta promoción del centro, donde 130 estudiantes lograron terminar exitosamente cursos de belleza, sastrería, panadería, reparación de electrodomésticos, inglés, electricidad residencial, mecánica y computación.

El acto de graduación fue encabezado por el Sub Director de la Policía Nacional, Comisionado General Francisco Díaz, quien aseguró que el Gobierno Sandinista tiene como prioridad que la juventud se desarrolle en un ambiente y espacios libres de las drogas, y por tanto en una cultura de paz y tranquilidad.

De los 130 promocionados, 26 lo hicieron en el curso de belleza, 6 en sastrería, 27 en Panadería, 10 en reparación de electrodomésticos, 14 en inglés, 12 en electricidad residencial, 15 en mecánica y 20 en computación.

“Es responsabilidad de todos y todas las jóvenes nicaragüenses que nuestro país, nuestra Nicaragua, siga siendo uno de los países más seguros de Centroamérica y de Latinoamérica”, dijo el jefe policial.

Para Díaz algo como esto solo es posible fortaleciendo el modelo de fe, familia, comunidad, diálogo, alianzas y consensos promovido por el Gobierno Sandinista.

De acuerdo a la Ministra de la Familia, Marcia Ramírez, quien estuvo presente en el acto de graduación, efectivamente el Gobierno está haciendo un trabajo muy bueno, ya que muchos de estos jóvenes si no tuvieran esta oportunidad su futuro hubiese sido otro.

“Esto explica que Nicaragua no tenga pandillas y que en Nicaragua no estemos trabajando desde una visión represiva (en el actuar policial), ni mucho menos con los jóvenes que en algún momento están en riesgo. Todo lo contrario, es una visión humanista”, apuntó.

Hazel Molinares, de 21 años, y Leslie Teresa Hernández, de 18 años, llevaron el curso de belleza y dijeron que esto nada más es un paso porque sus expectativas son seguirse preparando.
En el caso de Hazel Molinares, ella habita en el barrio Jorge Dimitrov, y espera terminar su secundaria y entrar a un curso de estilismo profesional.

Jonathan Sandino, de 16 años, estudió panadería, y considera que esta fue una enorme oportunidad, pues le abrió la oportunidad de en un futuro formar su propia microempresa.