Nicaragua junto al Estado de Japón han venido trabajando de la mano desde hace 25 años. A través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) se ha logrado crear un fuerte hermanamiento, el cual genera resultados positivos en el norte del país, donde los jóvenes cooperantes se han sumado a diversos programas que promueve y desarrolla el Gobierno Sandinista.

El involucramiento en los servicios de salud, educación y agricultura por parte de los jóvenes de Jica ha sido fundamental, puesto que han compartido sus experiencias y conocimientos, llevándolos a la práctica y contribuyendo de manera sustancial al bienestar de las familias, jóvenes, mujeres y niños.

En la casa materna de la cabecera departamental de Jinotega, la cooperante Chihiro Kobayashi, enfermera obstetra forma parte del equipo materno-infantil, donde trabaja con las embarazadas y les capacita para que puedan desarrollar un buen embarazo y un desempeño en el parto, lo cual contribuye a la reducción de las muertes materna e infantiles.

“Me encanta Jinotega por su clima y su gente, acá las personas me tratan muy bien, vine a Nicaragua a compartir mis conocimientos y aprender de cada uno de los jinoteganos, las embarazadas que es con las que más trabajo me han permitido conocer mucho de la situación que se vive en este país” refirió.

El modelo de salud de Nicaragua es admirado por Kobayashi, ya que en su país de origen la salud no es abordada de la misma manera, permitiéndole a la colaboradora adquirir nuevas vivencias, las que pondrá en práctica una vez que regrese a Japón.

“He aprendido bastante en la casa materna, en Japón no tenemos casas maternas y yo quiero una casa materna allá, ahorita estamos trabajando en la educación de las embarazadas y en la prevención del embarazo adolescente. Las casas maternas son importantes porque se logra intercambiar conocimientos y aclaramos las dudas de las embarazadas, sobre todo las que van a ser mamas por primera vez” refirió.

Además del trabajo directo que Kobayashi realiza con las embarazadas, la enfermera japonesa ha colaborado en la elaboración de la Guía Metodológica para Promotores de la Iniciativa 0/20, siendo una estrategia de trabajo para adolescentes, implementado por el Silais Jinotega con el cual se logra fortalecer las competencias y habilidades para la vida y desarrollar estilos de vida saludables.

“Nosotros trabajamos directamente en la prevención de la mortalidad materna y la prevención del embarazo adolescente, de tal manera que el niño nazca en las mejores condiciones. Chihiro ha aportado grandemente en nuestro modelo de salud y a la promoción de nuevos estilos de vida en los jóvenes, alejados de las drogas, delincuencia y violencia. De manera personal puedo decir que la joven ha formado parte activa en la redacción de nuestra guía metodológica, siendo un facilitador en nuestro departamento” expresó el doctor Ramiro Ramos, Silais Jinotega.

Compartiendo amor con los más necesitados

El hermanamiento con Japón ha dado lugar a que los cooperantes se involucren con las diversas situaciones que vive la niñez y juventud nicaragüense, muestra de eso es la labor que desempeña Yuko Shirahata, quien desde hace más de un año colabora en “Los Pipitos” sitio donde atienden a más de 500 niños y jóvenes con discapacidad originarios de las comunidades de Jinotega.

“Vine a Nicaragua porque tenía interés de conocer otras culturas y pensé en aprovechar mi experiencia profesional y compartirla con los niños de Jinotega, acá les he ayudado a que ellos aprendan a leer, interactuar con otros niños, pero sobre todo he aprendido mucho de ellos y de los educadores del sitio” expresó.

Una mano amiga para los agricultores

La labor agrícola es fundamental en nuestro país y en el municipio de San Ramón en el departamento de Matagalpa, la colaboración del joven Sho Ida, es fundamental, sus vastos conocimientos en este rubro han permitido que en esa zona del país se logren implementar nuevas técnicas de trabajo a través de la innovación.

Desde la Fundación Denis Ernesto González (FUDEGL) donde Sho coopera desde hace más de un año, se ha logrado ver los frutos del intercambio entre los especialistas en agricultura de nuestro país y los brindados por el joven cooperante.

“La permanencia de Sho en nuestra fundación ha sido todo un éxito porque no solo ha venido a intercambiar sus experiencias sino a realizar trabajos de innovación y eso es un valor agregado que le está brindando al trabajo que realizamos en nuestra fundación. Él ha logrado realizar injertos lo cual es novedoso para nosotros pues ha hecho varias pruebas que dan excelentes resultados” destacó Sandra López, Directora de FUDEL.

En cuanto a la experiencia vivida por Sho, señala que Nicaragua le ha brindado la oportunidad de crecer como profesional y como persona, pues el calor humano y la disposición de aprendizaje del pueblo nicaragüense le ha permitido desarrollarse.

“Me gusta mucho Nicaragua, su clima y sus personas son muy bonitas, acá he aprendido sustancialmente. Les he compartido la técnica de los injertos los cuales se realizan con la unión de dos especies, esta técnica sirve para proteger de las plagas algunas especies” finalizó Sho.