Durante el acto de la XXI Graduación de Damas y Caballeros Cadetes “Héroe Nacional Rubén Darío”, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo felicitó a los altos mandos y demás miembros del Ejército de Nicaragua por estos nuevos cadetes que contribuirán a fortalecer las filas de los hombres y mujeres que resguardan con honor, dignidad y valentía la soberanía nacional.

“La carrera que ustedes han elegido es una profesión que exige permanente entrega, sacrificio y servicio al prójimo. Es digno de reconocer a quienes de manera voluntaria eligen como proyecto de vida trabajar por y para el bienestar de los demás siendo capaces de ofrecer hasta su propia vida por el bien supremo de la patria”, manifestó el Cardenal.

El Cardenal Obando afirmó que en este día de su graduación se debe agradecer a Dios y elevar una oración al Altísimo para que proteja siempre a todos los jóvenes cadetes que hoy culminan una etapa importante de sus vidas.

“Pedimos para que en el Creador encuentren la sabiduría y la fortaleza que les sirviera y les sostenga durante toda su carrera militar”, expresó Su Eminencia.

Finalmente, El Cardenal Miguel elevó sus oraciones pidiendo por el cuido y protección de los nuevos miembros de las fuerzas armadas nicaragüenses.

“Te pedimos Jesús Misericordioso que protejas y bendigas a todos los miembros de nuestro Ejército y a su familia para que se sientan alentados y experimenten siempre la alegría del deber cristiano. Que seas tú Señor la Roca que les protege, el poder que los libre de todo peligro y la luz que les guie como la estrella que guio a los Reyes Magos hasta donde había nacido tu hijo, el Salvador del Mundo”.