Con el firme compromiso de servir a Dios y guiar a sus hijos por los caminos de la bondad, la disciplina y el respeto, 53 jóvenes y adultos originarios de las 107 parroquias que conforman la Arquidiócesis de Managua recibieron de manos del Cardenal Leopoldo Brenes su certificado como Catequistas, tras haber sido preparados por un lapso de tres años.

Durante el acto religioso presidido por su Eminencia Reverendísima Leopoldo Brenes destacó la gran responsabilidad que trae consigo estar al frente de la formación de quienes van a optar por dar cumplimiento a los sacramentos del Bautismo, Comunión y Confirmación, tarea que estará a cargo de los Catequistas.

“Ser Catequista no es una labor de improvisación, sino una vocación, un llamado a cada uno de los que hoy asumen el reto de evangelizar. Este proceso es parte de un fortalecimiento en la oración y no es algo que nosotros buscamos, sino que Dios nos hace el llamado para que le sirvamos. Los primeros catequistas en nuestras vidas son las abuelitas quienes nos llevan a la iglesia y una vez que nos disponemos a cumplir con los sacramentos, requerimos de la enseñanza de nuestros mentores, los que hoy están recibiendo su certificado como tal”, expresó.

Los nuevos servidores aseguran que a partir de hoy está en sus manos el poder enrumbar a la niñez y juventud en los caminos de santidad, para ello fueron preparados y fortalecidos en la fe lo cual les permitirá forjar correctamente a las nuevas generaciones de católicos.

“Es una vocación la que nos ha motivado a ser catequistas, en medio de tantas situaciones tristes que enfrenta el mundo nosotros venimos a preparar a los niños y jóvenes para que puedan dar cumplimiento a los sacramentos de nuestra iglesia. Fuimos preparados de manera espiritual, así como profesionalmente para poder llenar ese vacío que muchas veces tienen los que llegan a las catequesis”, detalló Flavio López.

“Nuestro gran compromiso es servirle a Dios desde nuestras iglesias, apoyar a los niños y jóvenes durante la catequesis. Yo siempre he querido brindarle lo mejor a los niños que llegan a nuestra iglesia y por eso decidí prepararme para poder formarlos correctamente”, finalizó María Alejandra Mairena.