Con el objetivo de dar gracias por las bendiciones del 2016 y para estar listos para recibir el año nuevo, el Ministerio Católico Misioneros de Jesús y María desarrolló en Managua una vigilia en la que miles de nicaragüenses de todo el país se dieron cita para enaltecer el nombre de Jesús.

Lidia Jirón, coordinadora del Ministerio Católico Misioneros de Jesús y María de la Arquidiócesis de Managua, que además de buscar la unidad de la iglesia se realizan los esfuerzos por evangelizar la palabra del Señor a donde sea necesario.

“Somos de la arquidiócesis pero salimos también de la arquidiócesis invitados por otras diócesis, invitados a llevar esa palabra. Entonces hoy a través del canto, a través de la oración comenzamos con el banquete especial que es la santa eucaristía”, comentó.

El rector de catedral y asesas del Ministerio Católico, Padre Julio Santos Dávila, explicó que el grupo fue fundado en 1998 y que cuya labor continúa en estos tiempos en los que la Iglesia está llamada a evangelizar.

“Cada año nos unimos a ellos y ellos también unidos al Señor y a la Virgen, le ofrecen esta tarea que es propia de todo bautizado porque todos estamos en la obligación de evangelizar. Todos estamos llamados a transmitir la devoción a la Virgen, el amor a Cristo, el amor a la Iglesia”, expuso.

La jornada católica de alabanza y adoración eucarística, se prologan durante toda la noche y hasta el amanecer.

En ella participó también el predicador Agustín Díaz, quien también participa en la producción e una película que será presentada al Papa Francisco y que recreará en viñetas animadas la historia de la aparición de la Virgen de Guadalupe en el Cerro Tepeyac, México.

Díaz llega a Nicaragua por segunda ocasión y trae el mensaje de la conversión a Cristo, pero también de asumir el reto de la evangelización.

“Todos estamos llamados a evangelizar, todos estamos llamados a hacer un gran esfuerzo. Que el Señor pueda a través de nosotros milagros para toda la gente. Hay muchos jóvenes y mucha gente que está necesitada y cuando Dios toma su vida y los transforma se vuelven misioneros”.

El evento, que se desarrolla en el atrio de la Catedral Metropolitana de Managua, alberga a más de 10 mil asistentes, cifra que se ha sido constante durante los 15 años en los que se ha desarrollado esta jornada.