El Papa Francisco recordó este domingo la próxima celebración de la Inmaculada Concepción de María.

Su Santidad destacó en su Angelus dominical que el próximo 8 de diciembre se celebra la festividad de la Inmaculada Concepción y solicitó una oración en estos días para pedir "a su intercesión materna para la conversión de los corazones y el don de la paz".

Jorge Bergoglio realizó estas reflexiones desde la ventana del palacio apostólico vaticano y momentos antes del rezo del Ángelus dominical, ante miles de peregrinos de diversas partes del mundo presentes en la Plaza de San Pedro.

"Navidad es un día de gran alegría, también externa, pero sobre todo es un evento religioso para el que es necesario una preparación espiritual", señaló Bergoglio.

"Es necesario realizar un cambio en nuestra vida, un examen de conciencia para dejar a un lado estas actitudes: buscar el éxito a toda costa, buscar el poder en detrimento de los más débiles, tener sed de la riqueza y buscar el placer a cualquier precio", añadió.

Tras el rezo del Ángelus, el Papa dirigió un saludo a los fieles llegados de diversas partes del mundo y citó en concreto a los procedentes de Córdoba, Jaén y Valencia, en España.