"Lance Armstrong no tiene lugar en el ciclismo, merece ser olvidado", dijo en una conferencia de prensa ofrecida este lunes, el presidente de la UCI, Pat McQuaid, al explicar que la historia del ciclismo tenía que comenzar de nuevo.

"El deporte tiene un futuro. Esta no es la primera vez que el ciclismo se encuentra en una encrucijada", señaló.

Armstrong recibió una suspensión de por vida de la USADA por lo que la organización llama "el programa de dopaje más sofisticado y exitoso que el deporte haya visto jamás".

El ciclista siempre ha negado haber incurrido en esa práctica, pero decidió no oponerse a los cargos presentados contra él.

A la espera de la decisión, este domingo Armstrong saludó a los 4.300 ciclistas que participaron en Austin (EE.UU.) en una competencia organizada por la fundación Livestrong que creó y cuya presidencia dejó esta semana.

Títulos desiertos

Con la decisión, la UCI avala el informe de 1.000 páginas publicado a principios de octubre por la USADA, que contiene cientos de testimonios sobre las prácticas ilegales de Armstrong y su entorno.

"Armstrong no sólo utilizó sustancias para mejorar su rendimiento, también se las suministró a su equipo", señaló en la misma rueda de prensa de este lunes el director ejecutivo de la USADA, Travis Tygart.

El Tour de Francia había señalado que se encontraba a la espera de la decisión de la UCI para decidir si retiraba o no el nombre de Armstrong de los siete Tours consecutivos que ganó entre 1999 y 2005.

El director de la prueba más prestigiosa del circuito internacional, Christian Prudhomme, ya había dicho recientemente que si finalmente Armstrong era desposeído de los siete títulos el Tour no designaría otros siete ganadores oficiales.