El merengue de la República Dominicana, que ha hecho bailar a millones de personas en todo el mundo, es ya Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, un reconocimiento que el país recibe con júbilo y que obliga a una reflexión sobre el futuro de este cadencioso ritmo.

La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró este miércoles el merengue Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y consideró que este género "desempeña un papel activo en numerosos ámbitos de la vida diaria de la población: la educación, las reuniones sociales y amistosas, los acontecimientos festivos e incluso las campañas políticas".

Además, la rumba cubana, las Fallas de Valencia y hasta la cerveza belga, también fueron declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, durante la reunión anual del Comité del Organismo de la ONU, que se celebra estos días en Adis Abeba (Etiopía).

El comité destacó que la rumba de Cuba es un "símbolo de la sociedad cubana marginada de antaño, la práctica cultural de la rumba surgió en barriadas urbanas pobres, poblados de chabolas y zonas rurales, y se fue extendiendo desde el oeste hacia el este del país".

"Las músicas, cantos, movimientos y gestos de la rumba expresan un espíritu de resistencia y autoestima, evocando al mismo tiempo una gracia, una sensualidad y una alegría propicias al acercamiento entre las personas".

En cuanto a las fiestas de las Fallas de Valencia, España, que se celebra entre el 14 y 19 de marzo, el Comité de la Unesco destacó que "transmitida en el seno de las familias, la práctica de esta festividad cultural refuerza la cohesión social y propicia la creatividad colectiva de las comunidades".

"Para simbolizar la purificación y renovación primaverales de la actividad social de las comunidades, las fallas se erigen en las plazas de la ciudad entre el 14 y el 19 de marzo y se les prende fuego este último día, que marca el fin de las festividades", explicó.

Junto a estos tres elementos culturales, también accedieron a la nominación la cerveza de Bélgica, el carnaval de Granville en Francia y la celebración del Año Nuevo en varios países de Asia Central, entre otros.