Decenas de personas fueron desalojadas en varios pueblos de las regiones italianas de Piemote y Liguria a causa de las inundaciones provocadas por el mal tiempo, informó el servicio de Protección Civil.

La situación más grave fue reportada en los pueblos de Ormea y Garessio, donde el Río Tanaro que los cruza se desbordó en varios puntos. En 1994 ese afluente fue responsable de un aluvión que dejó decenas de muertos.

Protección Civil desalojó decenas de casas y cerró carreteras ante el riesgo de que las intensas lluvias puedan empeorar las inundaciones.
En particular, las autoridades locales evaluaban la posibilidad de desalojar completamente a Garessio, mientras decenas de habitantes del vecino pueblo de Ceva se refugiaron en un convento de los Capuchinos.

“Tenemos miedo, la situación es más grave que la de 1994”, declaró telefónicamete a la televisión el alcalde de Garessio, Sergio Di Steffano.

Dijo que el Río Tanaro cubrió el puente central, con lo que la localidad quedó dividida en dos.

En tanto, Protección Civil emitió la alerta roja, la más alta, en Liguria y Piemonte y advirtió que el mal tiempo se extenderá a la septentrional región de Val de Aosta y a la central de Toscana.