Las autoridades chinas han detenido a trece personas dentro de la investigación por el derrumbe ayer en las obras de una central eléctrica que causó la muerte de 74 trabajadores en la provincia de Jiangxi, al sureste del país.

Otras dos personas resultaron heridas y en la noche de ayer 68 de las víctimas habían sido identificadas, en un accidente que ocurrió hacia las 7:00 de la mañana del jueves en la ciudad de Fengcheng.

La detención de trece personas, de quienes no se ha divulgado su posible relación con el caso, es el último episodio del siniestro, donde las tareas de búsqueda y rescate habían finalizado prácticamente a mediodía de este viernes, según la agencia estatal Xinhua.

Alrededor de doscientos familiares de las víctimas acudieron a Fengcheng para identificar los cadáveres de los fallecidos.

La plataforma de construcción de una de las torres de enfriamiento de la planta que se estaba levantando colapsó cuando alrededor de 70 personas trabajaban en la zona.

Ambulancias, bomberos y otros especialistas en rescates se desplazaron al lugar del accidente poco después de recibir el aviso, y los equipos de rescate aún se encuentran en la zona.