Será el segundo paro nacional convocado por los sindicatos tras la llegada al gobierno del Partido Popular (PP) hace menos de un año, después del paro del pasado 29 de marzo contra la reforma laboral.

La jornada de paro general se producirá dos días antes del comienzo de la XXII Cumbre Iberoamericana que reunirá en Cádiz, en el sur del país, a los jefes de Estado y gobierno de los países de América latina, España y Portugal.

El secretario de Comunicación de CCOO, Fernando Lezcano, destacó que el 14 de noviembre se celebrará la "primera huelga ibérica de la historia" al coincidir la convocatoria española con el paro general anunciado por el sindicato mayoritario portugués, la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP). También aseguró que la huelga tiene "amplias posibilidades" de extenderse a otros países europeos, "especialmente del sur y más particularmente en el caso de Grecia".

La fecha elegida coincide con la jornada de movilización en toda la Unión Europea (UE) acordada esta semana por la Confederación Europea de Sindicatos (CES).

La huelga será la segunda que se convoca contra las políticas de ajuste del gobierno que preside Mariano Rajoy, y la novena de la democracia española. La última se llevó a cabo el pasado 29 de marzo en rechazo de la reforma laboral, contra la que los sindicatos convocaron otra huelga el 29 de septiembre de 2010 bajo el anterior gobierno presidido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

España atraviesa una profunda crisis desde el año 2008 que mantiene la economía en crecimiento negativo y ha causado una gran destrucción de empleo, lo que ha elevado las cifras de desempleo a niveles récord en torno al 25 % de la población activa. Además, la exigencia de la UE de rebajar el déficit público hasta dejarlo este año en el 6,3% del PBI obliga a acometer fuertes recortes presupuestarios que afectan a sectores como la Educación y la Salud, que han causado malestar social.

El jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, dijo hoy en Bruselas, donde participó en una cumbre de la UE, que la huelga general no ayudará a la imagen que en el exterior se tiene de España ni servirá para resolver los problemas económicos del país. "Tienen derecho a convocarla, pero no la puedo compartir. Creo que no ayuda en nada a España, no ayuda a resolver los problemas económicos ni a la imagen de España", afirmó.

En una conferencia de prensa, admitió que está preocupado por el malestar social que generan las decisiones del gobierno y aseguró que "lo hacemos porque hay que hacerlo y porque con ello se sientan las bases de la recuperación económica"..