El doctor Armando Saballos, Asesor Científico en Vulcanología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) manifestó esta mañana que la presencia de fibra de color negro que ha sido notada en las comunidades al oeste del Volcán Masaya es parte de un proceso normal en colosos con actividad como la que presenta el cráter Santiago.

"Este es un fenómeno que ocurre cuando los cuerpos de magma son expuestos a la superficie, son pequeñas burbujas de gas que cuando explotan causan una salpicadura de lava hacia el ambiente y sumado a los vientos este material se convierte en pequeñas fibras de vidrios con forma de hebra de cabello o bien conocido como cabello de Pelé" refiró Saballos.

Ante la situación, el especialista brindó algunas recomendaciones a la población, tomando en cuenta que este material puede causar pequeñas lesiones si se da una manipulación inadecuada, provocando que el mismo se incruste en la piel.

"Lo más recomendable es que las familias cercanas a las faldas del volcán cubran sus depósitos de agua, alimentos y eviten tener contacto con el material pues es similar al vidrio y de fácil fragmentación lo cual podría ocasionar heridas, por ello es importante tomar las debidas medidas de precaución" añadió.

Actividad sísmica en relativa calma

En cuanto a la situación sísmica, el doctor Wilfried Strauch, especialista en sismología, señaló que la actividad sísmica del país se encuentra en total normalidad, únicamente se han reportado algunos movimientos telúricos de menor magnitud producto del choque de las placas coco y caribe.

"La mayor parte de los sismos se produjeron en el occidente de Nicaragua en promedio 15, algunos sismos fueron cerca del volcan Momotombo, cerro el Hoyo y en el San Cristóbal. La semana pasada se nos presentó una actividad inusual en la zona de Jinotega con una magnitud de 4.2 y al poco tiempo otro de 2.9 y un tercero de magnitud 2.9, estamos observando la zona y se presume que los movimientos son producto de fallamientos locales" finalizó.