Acompañado de la feligresía católica, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo José Brenes, presidió este domingo en Catedral de Managua, la Solemne Eucaristía de Clausura del Año de la Misericordia.

Como símbolo de la clausura del Año de la Misericordia, este domingo fue cerrada en Catedral de Managua, la Puerta Santa.

El 8 de Diciembre de 2015, el Papa Francisco promulgó el Jubileo Extraordinario de la Misericordia; en todas las catedrales del mundo el 13 de Diciembre de 2015 se abrió una Puerta Santa.

“Hoy llega su fin el Año mismo de la Misericordia, demos gracias con alegría a Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, porque en este Año Santo de la Misericordia, Año de Gracia, no ha bendecido con todas las bendiciones espirituales; a todo se nos ha ofrecido un tiempo de misericordia y de conversión, expresemos nuestra alegría y agradecimiento con las palabras de la Virgen María, cantando la misericordia de Dios que se extiende de generación en generación, pidámosle que siga difundiéndola en el mundo entero, en el rocío de la misericordia”.

El Cardenal Leopoldo Brenes, cerró la puerta Santa, que se abrirá hasta el tiempo propicio que el Santo Padre proclame un año de gracia, para ganar la indulgencias que nos concede el Señor por medio de su iglesia.

“La Puerta Santa, permanecerá cerrada, hasta la convocatoria de un próximo Año Santo, sin embargo esta puerta se cierra, pero ustedes y yo tengamos las puertas de nuestro corazón siempre abiertas”.

“Al clausurar esta Puerta Santa, nuestro compromiso con el Señor, que somos Puertas Abiertas en misericordia para todos nuestros hermanos, de manera especial los más humildes, sencillos y abandonados, que este sea nuestro propósito al regresar a nuestros hogares”.

“El Señor ha abierto de par en par las puerta de su corazón, porque Él siempre ira delante de nosotros”.

Trabajar por una Nicaragua mejor

A 6 días que se desarrollaran las Elecciones Generales 2016 en nuestro país, el Cardenal Brenes, expresó que ahora hay que trabajar por hacer de Nicaragua, una Nicaragua mejor, “yo siempre digo que cada uno de nosotros, desde nuestro propio estado de vida debemos aportar para dar lo mejor”.

“Lo importante es que cada quien actué según su conciencia, porque la conciencia es lo más íntimo y profundo que tenemos cada uno de nosotros; cuando los nicaragüenses y todos los pueblos actúan según su conciencia y si se dejan iluminar por el Espíritu Santo, las cosas irán mejor”, comentó.

“La Iglesia siempre ha llamado al Diálogo y el Papa francisco es un abanderado del diálogo, y qué interesante es ir creando una cultura de diálogo”, resaltó.

En otro tema, el Cardenal, destacó que ya comienzan a sentirse los aires marianos y eso es porque “Nicaragua de María, María de Nicaragua”, es un eslogan que nos da una identidad que demuestra que Nicaragua es un pueblo mariano.