Este era el segundo juicio que se seguía contra los sujetos, pues en el primero fueron absueltos por el principio de “In dubio pro reo”, es decir por dudas. En esta ocasión se les acusaba de homicidio simple, homicidio culposo, omisión de auxilio e incumplimiento de sus deberes.

“Los imputados no fueron responsables de los hechos”, dijo el juez Jorge Arguedas. Al tiempo que el tribunal aseguró que no podía condenarlos penalmente, debido a que incluso la Fiscalía había solicitado la absolutoria.

Además, fue declarada sin lugar la acción civil resarcitoria interpuesta por la madre de Natividad Canda. El hombre falleció al ingresar a un taller en la Lima de Cartago, y ser atacado por dos perros, raza rottweiller mientras los ahora absueltos observaban con saña el sangriento cuadro.