Obama, bajo presión en este segundo encuentro pactado en la Universidad neoyorkina de Hofstra, enfrentará a un Mitt Romney que logró reducir la diferencia en la intención de votos, de cara a las próximas elecciones del 6 de noviembre.

En opinión de Michael Kramer, profesor de comunicación del St. Mary's College, Indiana, Obama debe tener contacto visual con el público que asista al debate, y no pasarse mirando sus notas como en el debate celebrado en Denver.

"Necesita asegurarse que le está hablando directamente a la gente que hace las preguntas y comprometerse con ellos, siendo más dinámico y necesita más energía en su voz", subrayó Kramer.

Por su parte, los estrategas demócratas confían que en esta ocasión el mandatario tenga un buen desempeño.

"Creo que verán a alguien muy apasionado respecto a la elección que el país enfrenta", dijo el asesor de campaña Tobert Gibas a la cadena CNN.

Los seguidores de Obama esperan que aborde temas tan importantes como los derechos de las mujeres, y que responda a las críticas de Romney acerca de que su gobierno tuvo un mal manejo del ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi, Libia.

El debate de esta noche puede marcar una notable diferencia entre ambos candidatos, cuando en este momento avanzan muy parejos según las encuestas.

Un reciente sondeo de la cadena ABC-The Washington Post reveló que Obama avanza con una ligera ventaja del 49 por ciento de las preferencias, contra 46 por ciento para el exgobernador de Massachussets.

A su vez, el presidente sigue liderando los nueve estados claves (Colorado, Florida, Iowa, Nevada, New Hampshire, North Carolina, Ohio, Virginia y Wisconsin) con 51 por ciento contra el 46 para su contrincante republicano.