El Día de los Fieles Difuntos concluyó en Nicaragua con una Misa celebrada en la Catedral Metropolitana de Managua.

En el servicio religioso oficiado por el padre Leonel Alfaro, Vicario de Catedral, participaron decenas de pobladores que este día recordaron y homenajearon a sus seres queridos que están en otro plano de vida.

Desde tempranas horas de la mañana miles acudieron a los camposantos de todo el país para enflorar a sus deudos, arreglar su última morada y orar.

Durante todo el día también se desarrollaron servicios religiosos en capillas, iglesias y cementerios, y las familias recordaron que cada persona que pasó al otro plano de vida tiene la promesa de la resurrección en Cristo.

En su mensaje central el padre Leonel manifestó que a todos nosotros, a cualquier ser humano nos golpea la muerte.

"La muerte golpea, causa dolor, deja vacío, la muerte también causa mucho sufrimiento. No quisiéramos que llegara, desconcierta, todo eso produce la muerte", explicó.

"Sin embargo, Jesús nos muestra algo totalmente distinto, no en cuanto a que la muerte deje de causar dolor, sino que Jesús nos muestra que la muerte no es el final, que para nosotros la muerte no es el término y no continúa nada. Para el cristiano, para aquel que verdaderamente ha asumido la enseñanza de Jesús, la muerte es el inicio de una nueva vida, es como un nacimiento", reflexionó el sacerdote.