Miles de capitalinos se dieron cita en el Cementerio General el más grande en la capital, para depositar una ofrenda floral y limpiar las tumbas de sus seres queridos que partieron hacia otro plano de vida, en este Día de los Fieles Difuntos.

Muchos con lágrimas en sus ojos y con la nostalgia de no tener ya en vida a sus madres, hijos, abuelos y amigos manifiestan que esta es una fecha importante, para reflexionar, pero sobre todo para reafirmar ese vínculo amoroso que los une a sus familiares aún después de la muerte.

“Hace 36 años perdí a mi madre y cada día la recuerdo como si hoy fuese el último día que la vi, fue una mujer a la cual quise y la quiero, porque fue una mujer extraordinaria que supo educarnos y por eso es que hasta el último día de mi vida pienso venir a limpiar el sitio donde ella descansa” expresó don Mercedes Guillén.

El recuerdo y las anécdotas vividas por las familias durante la permanencia en la tierra de sus deudos, es lo que hace que muchos sientan un vacío en sus vidas, sin embargo, les queda el consuelo de haber sido buenas personas con quienes ya no viven.

“Nunca podemos olvidar a nuestros familiares porque fue con ellos que convivimos momentos alegres, tristes y de dificultad y por ello siempre los llevamos en nuestros corazones aun cuando no estén con nosotros. Sabemos que algún día nos vamos a reencontrar, en este sitio descansan los restos de mi padre, mi madre, mi hija y un sobrinito y todos los dos de noviembre venimos a visitarlos en familia” destacó Jazmina Noguera.

“Mi madre nos dejó desde hace muchos años, pero siempre la recordamos con ese mismo amor que ella nos brindó, el día de los difuntos es una fecha en la que todos los hijos deben de reflexionar sobre la vida y el amor que se le debe manifestar a una madre, porque cuando ellas nos dejan el vacío es enorme, una madre nunca deja de hacernos falta” manifestó sollozante doña Ana López.

La palabra de Dios no pudo faltar en este día tan importante en el que muchos requieren del consuelo del Creador, por ello se llevó a cabo un acto religioso oficiado por el sacerdote Guillermo Martínez, quien destacó que la mejor manera de honrar a los deudos es poniendo en práctica los valores y principios que en vida compartieron.

“Dios nos enseñar a ver la vida más allá de lo que el hombre contempla, más allá de esta vida cuesta ver y cuesta creer, por eso la fe se manifiesta como un don gratuito y se manifiesta en la gracia después del bautismo y se cultiva por medio de la gracia del hombre. Recordar a nuestros seres queridos no solamente radica en venir con un detalle, limpiar ese espacio donde descansan sus restos, respetar este día debe ser con la oración, la eucaristía, pero, sobre todo poniendo en práctica lo que en vida enseñó, predicó a lo largo de su caminar” destacó.

Venta de flores reportan buenos ingresos

Un elemento infaltable en el día de los difuntos son las flores, las que se comercializan en las entradas de los cementerios, tomando en cuenta que la colocación de arreglos florales en los sepulcros es parte de las tradiciones de nuestro pueblo, por ello los comerciantes reportan importantes ventas en este día.

“Todos los años la gente compra flores para sus difuntos, nosotros siempre tratamos de vender a precios bajos los arreglitos, tenemos desde los diez córdobas hasta los cincuenta o lo que el cliente desee. Lo que más llevan son las margaritas porque son olorosas y tienen más duración” dijo Dennis Barahona.

“Las ventas están buenísimas, el día de los difuntos es el mejor día para vender porque la gente se desborda a visitar a sus deudos. Siempre tratamos de brindar flores frescas y también ofrecemos flores artificiales, todo al alcance del pueblo para que nadie se quede sin enflorar a sus familiares” expresó María Morales.

La presencia de los agentes policiales fue notoria en el campo santo, garantizando la seguridad de las familias, así mismo el Ministerio de Salud colocó puestos médicos con el objetivo de atender a quienes presentasen alguna complicación.