El padre Neguib Eslaquit del Centro Espiritual Betania en Dolores, Carazo, instó a las familias nicaragüenses a conmemorar y celebrar este 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, con mucho amor, muchas oraciones y fervor religioso a nuestros seres queridos que ya gozan de la presencia infinita de amor de nuestro Señor Jesucristo.

“A partir de noviembre los cristianos, el pueblo católico celebramos dos grandes acontecimientos: el primero, conmemoramos la solemnidad de todos los santos, en donde el Espíritu Santo da la certeza a la iglesia que todo aquellos fieles difuntos que ya gozan de la presencia de Dios en el cielo; celebramos también a tantos santos anónimos que ya están disfrutando de la presencia del Señor”, reflexionó Eslaquit.

En tanto este 2 de noviembre, se celebra la conmemoración de “todos los fieles difuntos”, una costumbre piadosa, en la que todos los que aún tenemos vida, debemos orar por todos aquellos que esperan pasar a la presencia del Señor.

“Pero son santos que están en la antesala del cielo y que con nuestras oraciones, con las plegarias, con nuestros actos de caridad, con la Santísima Eucaristía, podemos ayudar a estos hermanos difuntos que estamos celebrando para que ya gocen de la visión eterna con Dios en el cielo”.

Valoró de muy amorosa la tradición de las familias de reunirse en los diferentes campos santos y en las iglesias, para orar y pedir por el eterno descanso “de todos aquellos que nos han precedido en este plano de vida y que han traspasado este espacio y tiempo y que ya están esperando la visión gozosa de Dios”, manifestó Eslaquit.

Aplaudió que los diferentes gobiernos locales, a través de sus servidores, desde hace varias semanas se han dedicado a remozar, a limpiar, pintar y cambiar luminarias en cada cementerio, a fin que las familias lleguen con tranquilidad y paz.

“Hemos podido celebrar eucaristía muchísimos sacerdotes en los cementerios porque vemos que hay una real intención de mantener ese fervor con una limpieza, con una dedicación y un respeto para nuestros fieles difuntos y también para las familias nicaragüenses que con tanto amor recuerdan a aquellos que nos han precedido”, puntualizó el cura párroco.