El FBI ha reabierto la investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton a once días de las elecciones de Estados Unidos. El escándalo de los correos y el uso de un servidor privado para asuntos de Estado ha planeado sobre la candidata demócrata y ex secretaria de Estado durante toda la campaña.

Sea como sea, no está previsto que el FBI modifique su opinión y acabe imputando a la ex primera dama. No obstante, el director del FBI, James Comey, dijo que “aún no pueden determinar si el material es o no significativo” para la investigación ni cuánto tiempo llevará valorar su impacto en la misma.

Según The New York Times , que cita fuentes oficiales no identificadas, el caso se ha reabierto por unas investigaciones que el FBI está llevando a cabo sobre mensajes de texto enviados a una adolescente de 15 años en Carolina del Norte por el excongresista Anthony Weiner, exesposo de Huma Abedin, una importante ayudante de Clinton en la campaña electoral. Se han separado recientemente.

Desde Iowa, Clinton reclamó al FBI que dé a conocer el contenido de los nuevos documentos y se mostró confiada en que “sea lo que sea” no modificará la decisión que adoptó este organismo en julio de no presentar cargos en su contra. “Tienen que compartir con todo el pueblo estadounidense los datos que dicen tener”, dijo la ex secretaria de Estado, visiblemente enfadada por la reapertura de la investigación a escasos once días de las elecciones presidenciales.

Preguntada por el origen (Weiner) y el contenido de los nuevos documentos, Clinton apuntó: “No sabemos qué creer, estoy segura de que habrá más rumores, es por eso que le corresponde al FBI explicarnos de qué están hablando”.

La aspirante demócrata a la Casa Blanca también se mostró convencida de que la decisión tomada por el FBI no perjudicará sus aspiraciones presidenciales, porque los estadounidenses ya “tienen una idea” de todo lo que rodea al escándalo de los correos.