Tres meses y medio después de exonerar a la candidata demócrata Hillary Clinton de cualquier tipo de delito por enviar correos electrónicos desde un servidor privado durante su etapa como Secretaria de Estado, el FBI anunció hoy la reapertura de la investigación tras haber encontrado nuevos mensajes que no habían analizado hasta el momento.

En una carta enviada a los presidentes de los ocho comités de la Cámara de Representantes que participaron en la investigación, el director de la agencia de investigación federal, James Comey, explicó que su equipo había "descubierto la existencia de varios correos que podrían ser pertinentes para la investigación", por lo que los miembros encargados del caso pasarían a revisarlos para asegurarse de que ninguno de ellos contuviera información clasificada.

Comey añadió que los nuevos mensajes habían llegado a su poder "en el transcurso de una investigación no relacionada" con el caso, y terminó recordando que no sabe aún si el material es relevante ni cuánto tardará su equipo en terminar de analizarlo.

Este anuncio se produce a falta de 11 días para que terminen las elecciones, cuando ya han votado casi 20 millones de personas, y cuando las encuestas señalan un ligero repunte del republicano Donald Trump a costa de votantes indecisos y de antiguos seguidores del Partido Libertario. El escándalo de los correos ha perseguido a Clinton durante toda la campaña de las primarias y es una de las razones por las que su imagen se ha visto dañada gravemente en las encuestas.