Los organizadores del cacerolazo mundial llaman a los jóvenes "a salir a las calles para hacer ruido, con sus instrumentos musicales, pitos, flautas, cacerolas o lo que encuentren en sus casas para que nos escuchen".

"Son tantos que ya suman millones y son jóvenes desbordados por la crisis económica, perdidos en el laberinto de una globalización ingrata y egoísta, cuyas garras las ha clavado en una generación que ve esfumarse sus sueños y despierta cada mañana con la incertidumbre del porvenir", manifestaron.

Que las cacerolas "se escuchen a nivel mundial, quiere decir que en cada rincón del planeta se están acumulando, día a día, miles de jóvenes que no encuentran trabajo", expresaron.

En España, lugar donde nació la convocatoria, la movilización se realizará bajo el lema "No debemos, no pagamos", mostrando de esta forma su rechazo al pago de la deuda y a los recortes económicos que "no han beneficiado a la población" y que "sirve como mecanismo de opresión de personas y estados enteros".

"No al pago de una deuda ilegítima, No a los recortes y privatizaciones, No a los privilegios en el pago de impuestos, No a la reforma laboral y el desempleo, No a la especulación con la vivienda, No al rescate de la banca, No a una Unión Europea de los bancos y multinacionales, No a sus mentiras, No a un sistema que antepone los intereses particulares de unos pocos a los intereses generales de la ciudadanía", reza la convocatoria del cacerolazo mundial.

Hilados por la indignación, millones de jóvenes han logrado constituir una red de apoyo mutuo. A través de ella se han diseñado las concentraciones de protesta previstas en cientos de ciudades en todo el mundo.

Las movilizaciones están previstas en 200 ciudades de 25 países. "Todos los continentes están avisados", indicaron.

Los hashtags #13O; #NodebemosNopagamos, y #OK13Global ya empiezan a tomar posiciones en la red social Twitter, señalaron los organizadores.