Los tailandeses salieron hoy a la calle para despedirse de su rey, Bhumibol Adulyadej, quien falleció el jueves a los 88 años y cuyo cuerpo fue trasladado al Gran Palacio de Bangkok, tras 70 años en el trono, en el reinado más largo.

Decenas de miles de personas rindieron homenaje al monarca, muy querido por su pueblo, al paso del cortejo fúnebre, en un recorrido que duró 22 minutos y fue encabezado por el príncipe heredero Vajiralongkorn y otros miembros de la familia real.

En el Gran Palacio, el príncipe heredero rendirá tributo ante el cuerpo de su padre y protagonizará un baño ritual religioso. Una orquesta tocará el himno real antes de que se disparen salvas en su honor. Durante 100 días habrá ceremonias oficiales y ritos religiosos. El duelo durará un año.

Los primeros en ver pasar el convoy fueron los trabajadores del Hospital Siriraj, en el que el rey pasó gran parte de la última década tratado por varias enfermedades. Bhumibol fue rey durante 70 años, convirtiéndose en el monarca que más tiempo reinó hasta ahora en todo el mundo.

La mayor parte de los tailandeses que se congregaron para despedir a Bhumibol iban vestidos de negro, sostenían fotografías del rey y ondeaban banderas amarillas con el emblema real. Algunos se postraban al paso de la procesión, mientras que los militares se arrodillaban vestidos de blanco con brazalete negro.

Muchos ciudadanos se apresuraron a reservar sitios para el paso del cortejo fúnebre el jueves, nada más anunciarse el fallecimiento del monarca. La situación era tranquila, con una fuerte presencia policial a lo largo de los cerca de cuatro kilómetros de recorrido.

"Era un ángel en la Tierra. No hay nadie como él en este país, es irremplazable", afirmó la estudiante universitaria Patima Chayaphruk. Otros, como Woraporn Jukkhom, viajaron a la capital desde lejos para asistir a la ceremonia de hoy. "Tenía que estar aquí. Es nuestra última oportunidad para despedirnos", relató esta mujer, que llegó desde la provincia de Lampang, a 600 kilmóetros al norte de Bangkok.

Los tailandeses se mostraban hoy apesadumbrados: "No dormí en toda la noche. Cuando se supo la noticia, la gente en la calle se puso a llorar", afirmó una mujer llamada Lalana.

El Gobierno militar tailandés decretó una jornada feriada para hoy pero cuando se hizo el anuncio muchas personas ya habían llegado a sus puestos de trabajo, aunque a algunos empleados les permitieron salir temprano para asistir a la procesión funeraria. Muchas páginas webs, entre ellas Google, cambiaron sus colores a blanco y negro.

Las autoridades decretaron el jueves un año de luto y prohibieron las celebraciones en los próximos 30 días, aunque no está claro si ese decreto se aplicará a los locales de ocio nocturno. Las tiendas y centros comerciales estaban hoy abiertos pero se cerraron los cines y otros lugares de ocio. El Gran Palacio permancerá cerrado a los turistas hasta el 20 de octubre, según informaron las autoridades.

El Gobierno pidió además a todos los canales de televisión, incluidos los extranjeros, que cesen su programación hasta la medianoche local. En las televisiones tailandesas se pueden ver imágenes de la vida de Bhumibol, a menudo acompañadas con música compuesta por el propio monarca.