Los patios de la Catedral de Managua sirvieron de escenario para una concurrida procesión para celebrar la última aparición de la Virgen de Cuapa, un 13 de octubre de 1980.

Las crónicas periodísticas y religiosas de ese año, dan cuenta que la primera aparición ocurre un 8 de mayo de 1980 al niño sacristán Bernardo Martínez.

Uno de los principales mensajes dados por la virgen a Bernardo, fue que rezáramos El Rosario con citas bíblicas y también que los nicaragüenses trabajaran por la paz, que hoy gracias a Dios vivimos.

Después de esa primera aparición, ocurrieron otras el 8 de junio, el 8 de julio a través de un sueño, posteriormente el 8 de septiembre en la que la Virgen de Cuapa pidió a Bernardo que cada cristiano fuese un templo vivo.

La quinta y última aparición ocurrió un 13 de octubre, en la que Nuestra Madre se aparece como la Virgen Dolorosa y decía estar triste porque le dolía ver la dureza de corazón de algunas personas; “y le encargó a Bernardo orar para que esas personas cambiaran”.

Para celebrar las apariciones de la Virgen de Cuapa, especialmente esta última, los católicos capitalinos la recordaron, destacando que gracias a Dios hoy Nicaragua vive en Paz y Tranquilidad, tal como lo pedía la imagen milagrosa.

Orar por la paz del mundo

“Con mucho fervor estamos celebrando este 36 aniversario en donde la virgen María pide que oremos por la paz del mundo, que cambiemos, que seamos nobles en perdonar y que seamos humildes en pedir perdón”, dijo el señor Sergio Antonio Chavarría, coordinador del Movimiento de los Centinelas de la Virgen María de Cuapa de la Arquidiócesis de Managua.

“Celebramos cada una de sus apariciones y le hacemos una invitación al pueblo de Nicaragua, que recordemos ese mensaje de amor que nos dejó la Santísima Virgen María”, mencionó María Magdalena Reyes.

 

Este grupo de siervos de Dios, para celebrar las apariciones de la Virgen, están desarrollando una serie de actividades, entre ellas, la visita a enfermos en los hospitales, a los privados de libertan en la cárcel La Modelo de Tipitapa y otras acciones solidarias.

Luego de la procesión por los patios de la Catedral de Managua, se celebró una eucaristía.