En el marco de la celebración del Día Internacional de la Reducción de los Desastres, representantes de las universidades adscritas al Consejo Nacional de Universidades (CNU) sostuvieron un encuentro para analizar a fondo las acciones y preparativos realizados en los recintos para prevenir daños ocasionados por desastres naturales.

En ese orden, Armando Ugarte Solís, coordinador de Gestión de Riesgos del CNU, explicó que este encuentro se realiza con el objetivo de reducir la mortalidad global durante las incidencias.

Los ejes de la reunión giraron en torno a los planteamientos fundamentales sobre las acciones hemos que se han hecho en cuanto a la prevención, mitigación y atención a desastres en pro de fortalecer o mejorar la salud de nuestras personas.

Al mismo tiempo, reflexionaron sobre qué tanto se ha generado información a través de la investigación, cómo se ha reproducido y hecho llegar a las comunidades más vulnerables y cómo se ha cooperado en el proceso de reducción de daños, pérdidas físicas, sociales, económicas y ambientales.

“Recordemos que ahora no hay que hablar de desastres naturales, sino de gestionar el riesgo para reducir al mínimo la posibilidad de un desastre. Y ¿Cómo se reduce la posibilidad al mínimo de reducir un desastre? Bueno, preparándose cada vez más, fortaleciendo los conocimientos, llevando información, llevarlo a las comunidades, aplicando los códigos de construcción, aplicando los reglamentos ambientales en función de la preservación del mismo y estar preparado para cualquier evento que nos pudiera ocasionar”, puntualizó.

Róger Barrios, Coordinador de Gestión Integral de Riesgos de la UNAN-León, aseguró que en las universidades se han venido preparando capacidades para la protección de la comunidad estudiantil y de la población en general.

“La preparación que hacemos en conjunto todas las universidades adscritas al CNU es una cuestión que va a, tanto a lo interno de nuestra comunidad universitaria, como a lo externo en la población que nos rodea. Pero los nervios, la postura al momento de sentir el sismo, cada persona responde de una manera diferente”, valoró.