El presidente estadounidense Barack Obama declaró este martes la situación de emergencia en Carolina del Sur, donde ya han muerto 17 personas, tras el  azote del huracán Matthew, considerado como el más potente de la última década.

La medida permite la liberación de los fondos federales que permitirán financiar "los esfuerzos de recuperación" de las autoridades estatales y locales, además de algunas ONG, en al menos 13 condados de la ciudad sureña, informó la Casa Blanca en un comunicado.

La evaluación de los daños, encabezado por Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), se realiza en otras zonas del estado, donde residen mayormente afrodescendientes. Los especialistas creen que la situación de emergencia se extenderá a otros condados.

"La tormenta no ha pasado en Carolina del Norte. Será un camino muy duro" para la recuperación, dijo el gobernador de Carolina del Norte Pat McCrory.