Mientras las agencias internacionales de prensa daban una cifra aproximada de 900 muertos, el Ministerio del Interior y las Colectividades Territoriales alertaron este fin de semana a través del diario Le Nouvelliste que quieren inflar los números para hacer crecer el negocio de las ayudas.

El ministro del Interior, François Anick José, insistió a través de ese medio en que las cifras de fallecidos son menores, con independencia de las cifras citadas por las agencias internacionales que utilizan como fuentes a las ONG y a algunos funcionarios.

Insistió en que el gobierno, decidido a controlar la asistencia humanitaria, comenzó a entregar los primeros auxilios a las víctimas el viernes y se pregunta dónde se encuentran esas figuras que utilizan como una oportunidad de negocios los desastres naturales.

Hay personas que tienen un interés en inflar los números. Ellos quieren mostrar que la situación es más grave para recaudar fondos, dijo Anick.

'Me sorprende que no hayan contabilizado ya mil muertos y no pasará mucho tiempo en que digan que 100 mil personas perdieron la vida en este huracán. Esto les permitirá manejar 100 mil millones de dólares, ¿quién sabe? ', comentó el Ministro.

Insistió en que esas personas quieren aprovechar el desastre para hacer una fortuna, mientras el gobierno no deja de reconocer la magnitud de la catástrofe pero seguirá publicando poco a poco los balances reales e insistió en que 'no podemos ocultar los cuerpos'.

Le Nouvelliste describió como el ministro Anick coordina personalmente en el patio del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia la salida de cuatro camiones llenos de alimentos habilitados con suministros dirigidos a la ciudad de Les Cayes e insiste en que el gobierno comenzó a canalizar la asistencia a las numerosas víctimas que están en refugios temporales.

Ya organizamos convoyes por tierra, mar y aire que transportan alimentos, agua y medicinas a las zonas afectadas, dijo el Ministro y aclaró que dos helicópteros del ejército estadounidense estaban disponibles para transportar 50 toneladas de agua, alimentos y medicinas al sureño departamento de Grand'Anse.

Nos organizamos y hacemos todo lo posible para ayudar a la población afectada, dijo y aclaró que como consecuencia de la desastrosa experiencia del terremoto del 2010, el gobierno está decidido a dar seguimiento a la intervención de la ayuda internacional.

Somos muy estrictos en este punto porque somos personas responsables y este país está dirigido por un gobierno y si esas organizaciones no reconocen al gobierno, entonces que no vengan en lo absoluto, aseguró sin rodeos el ministro en sus declaraciones a Le Nouvelliste.