Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, celebró una solemne eucaristía junto a los feligreses de la Parroquia San Juan Bautista en Masaya, iglesia que data del año 1848.

Durante la misa, Jóvenes dieron la sagrada comunión tras recibir un curso de formación. Una renovación de fe en presencia del Señor con la que darán servicio al prójimo.

Su Eminencia resaltó la vocación de servicio de estos hombres y mujeres que se acercan a la iglesia.

"Cristo Jesús se encarga de decirles a los apóstoles que el primero en su reino tiene que ser el último y el servidor".

"Tanto San Juan Pablo II y Francisco nos insisten en ser una iglesia de servidores, nos llama a todos los obispos y sacerdotes a ver el llamado que nos hace la iglesia para servir en todas las áreas pastoral".

"Hoy ustedes han terminado este curso, yo personalmente me siento muy contento porque estoy seguro que casi en el 95 por ciento de las iglesias están construyendo este ministerio de servicio, buen servicio que va más allá de la acción litúrgica. Qué hermoso ver la salud del cuerpo y del alma a través de las visitas de ustedes al enfermo, a los ancianos que hacen ver la cercanía del Señor, el amo y la misericordia de ese buen Dios, que es alimento y fortaleza".

Resaltó que la misericordia no debe ser caridad sino algo que nazca del corazón por amor.

"La misericordia decía el Papa es el elemento importante y decía la misericordia no es solamente el sentir compasión o admirar aquello, va unido al sufrimiento, al corazón y hacia las obras", reflexionó su eminencia.

Culminó diciendo que todos en la familia y la comunidad deben procurar cuidar y dar amor a los adultos mayores.

"El papa Francisco nos está llamando a cuidar a nuestros ancianos, estar cerca de ellos con aquel que siempre nos ama y es la presencia del Señor".