Con infinita fe, devoción y amor, familias del municipio de El Crucero (Managua), celebraron la tarde y noche de este viernes una misa solemne, en honor a Nuestra Señora de las Victorias, también conocida popularmente como Virgen del Rosario.

La misa estuvo presidida por el Cardenal Leopoldo Brenes, en la Iglesia Señora de las Victorias de El Crucero. Durante su homilía, el líder religioso destacó el amor grande que tiene la Virgen de las Victorias por este pueblo nicaragüense.

También informó sobre un reciente viaje que hiciera a Roma el Nuncio Apostólico, Fortunatus Nwachukwu. En este viaje, explicó que el Papa Francisco pidió a Fortunatus, que transmitiera un mensaje lleno de fe a Nicaragua, y pidiera las buenas oraciones de este pueblo.

Tras la homilía, las familias de El Crucero, se desbordaron en alegría, lanzaron cohetes, y ofrecieron una noche muy alegre con el toro encuetado y repartición del riquísimo indio viejo y fresco de coyolito.

Los feligreses, destacaron las bendiciones recibidas por la Virgen del Rosario, y expresaron la alegría que sienten estarla celebrando en un año con mucha paz, y unidad familiar.

“La Virgen de las Victorias, siempre acompaña a estas comunidades de El Crucero. Nos bendice cada día, y es una luz en nuestros caminos; luz de nuestros hijos, fe y esperanza”, dijo Rosa Martínez.

Por su parte, Olga Malespín, quien participó de estas festividades, expresó que la Virgen del Rosario, nos llama a los nicaragüenses a orar por seguir avanzando en esta Nicaragua llena de amor.

“Nuestra Virgencita María, en su advocación de la bella Virgen del Rosario, preserva el amor de este país. Nos llama a preservar la paz, el cariño y la unidad que tenemos como nación”, dijo.

El feligrés Mario González, recordó que en 1987, un 8 de marco, la Virgen de las Victorias visitó a El Crucero, con un aparecimiento que aún es sentido con mucha fe por estas familias.