El temido huracán Matthew amenaza con causas importantes destrozos en Florida tras haber arrasado en Haití. Las autoridades del país caribeño cifran ya en más de 300 los muertos a consecuencia del fenómeno atmosférico. Los vientos sostenidos de más de 220 km/h han hecho que Matthew sea calificado de “extremadamente peligroso” por ser un huracán de categoría 4.

Más de dos millones de estadounidenses tienen órdenes de evacuación en las zonas de Carolina del Sur, Georgia y Florida, los estados del sureste que más peligro corren por el huracán. El primero en sufrir las consecuencias está siendo Florida, por eso las autoridades pidieron ayer a más de 1,5 millones de personas que abandonaran las costas por el peligro que supone quedarse allí. De hecho, el gobernador Rick Scott lanzó en rueda de prensa un mensaje alarmista para causar más impacto en la sociedad: “Si usted está en un área de evacuación, váyase. No corra riesgos. No tiene excusas. Necesita irse. La tormenta le matará y queda poco tiempo”.

Las primeras consecuencias en Florida ya se están dejando ver. Las compañías eléctricas han anunciado que más de 140.000 clientes están sufriendo cortes de electricidad.

“Una gran cantidad de comunidades van a quedar bajo el agua si las predicciones son correctas,” dijo el meteorólogo de la Universidad del Estado de Colorado Phil Klotzbach al Miami Herald. “Vas a ver una tormenta muy perjudicial en los próximos días”.

Miami se ha librado

Los habitantes de Miami estaban preparados para lo peor y al término de la jornada respiraban aliviados tras comprobar que el paso del huracán Matthew por esta ciudad se saldó con poco más que cortes de luz y fuertes lluvias.

“Hemos sido afortunados en esta ocasión”, señaló en una rueda de prensa el jueves por la tarde el alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez. Dijo que “lo peor de la tormenta” había pasado y que para la medianoche habría concluido el paso del ciclón por este condado, donde se asientan Miami y su vecina Miami Beach, en el sur de Florida.

La atención se centra ahora en el nordeste del estado, donde se prevé que el huracán descargue intensas lluvias y vientos, a la vez que los expertos temen que la peligrosa “combinación de marejada ciclónica y grandes olas destructivas que pudieran aumentar el nivel del agua del mar” cause inundaciones en las zonas costeras.