El oriente de Cuba está en estado de máxima alerta ante el inminente embate del poderoso huracán Matthew, cuyos primeros efectos comenzarán a sentirse desde esta tarde y cuyo punto máximo ocurrirá mañana, martes, cuando el ojo del huracán toque tierra en algún punto entre las provincias las ciudades de Guantánamo y Santiago de Cuba.

Los cubanos de la zona oriental de la isla hacían preparativos a toda prisa para el evento atmosférico, tales como asegurar ventanas, tanques de agua, apertrecharse de productos básicos y colaborar en las directrices que imparte el gobierno como parte de los trabajos preparatorio para la emergencia.

Durante todo el domingo fue notable la salida de buses repletos de turistas en ruta a zonas más occidentales de la isla y los vuelos a los aeropuertos de Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba fueron suspendidos como medida preventiva.

Las autoridades exhortaron a la población a permanecer en sus hogares y en hoteles como el Meliá Santiago, el principal de la ciudad, se solicitó a los huéspedes a congregarse en un salón común durante el momento pico del paso del huracán por motivos de seguridad.

El presidente de Cuba, Raúl Castro, se encuentra con sus principales miembros del gabinete en Santiago dirigiendo las operaciones de preparación y recuperación del evento atmosférico.

“Ahora la gran tarea es prepararse, para asumir luego la reconstrucción”, dijo Castro, citado por la prensa nacional cubana.

La mayor preocupación está en la zona de Guantánamo, posible punto de entrada del huracán, zona que no ha enfrentado un evento de semejante fuerza.

Santiago de Cuba fue azotada en el 2012 por el huracán Sandy, que dejó considerables pérdidas y la ciudad no se cantó recuperada hasta el año pasado, cuando celebró sus 500 años.

Un operativo educativo ha sido desplegado por las autoridades cubanas para asegurar que la población de esa región está consciente de lo que se enfrenta y se han comenzado a hacer evacuaciones preventivas en las zonas costeras en todo el oriente de Cuba.

“Ese huracán es grandote. Es enorme caballero, nos va a pegar bien duro”, dijo a El Nuevo Día, Ernesto Rodríguez, quien caminaba en ruta a su casa anoche con varios litros de agua embotellada.

Mary Blanca Ortega Barredo, ministra de Comercio Interior, aseguró a la prensa nacional que el comercio extendió sus horarios para garantizar a la población los productos de la canasta básica, además de materiales de construcción.

Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Alfredo López Valdés, aseguró que se ha preparado un sistema de energía alterno que permita recuperar la electricidad relativamente rápido, de modo que la zona no quede inoperante.

Matthew es un poderoso huracán que amenaza con golpear duramente a Jamaica, Haití, República Dominicana y Cuba con sus vientos de categoría 4 o 5, además de lluvias intensas y un mar embravecido.